La Corrupción. Ecuador, valiente editorial

9 de Enero 2017.  Ing. Ricardo Platt. Presidente FIIC

 La Corrupción

El grave problema de la Corrupción preocupa a toda la sociedad. Incluso hemos comentado antes, hablando del entorno social, que es muy conocida la inconformidad general de la población a nivel no solo de Latinoamérica sino mundial con los políticos y gobierno así como clara la insatisfacción de los países latinoamericanos frente a una clase política que en muchos casos exhibe prácticas deshonestas y grave corrupción, abiertamente denunciadas por ese fenómeno de comunicación del siglo XXI que son las redes sociales.

Comprende muchos ámbitos, públicos y privados y procesos del diario devenir, desde eventos relativamente pequeños, como el “estímulo económico” que un ciudadano da a veces en una ventanilla pública para agilizar un trámite cualquiera o evadir una sanción de tránsito. En una operación totalmente entre privados igual puede también presentarse.

Su efecto mayor en costo y todo tipo de repercusiones suele estar en actividades de las autoridades a cualquier nivel de gobierno, tanto en sus funciones generales de gestión como en los procesos de procura de bienes o servicios, como en construcción de obra pública. Ejemplos muy conocido de corrupción:

  1. Para gestión el caso reciente de “La Línea” en Guatemala, en la gestión aduanal, que llevó a la caída y procesamiento jurídico del Presidente y Vicepresidente del país.
  2. Casos en la procura de medicamentos para uso público, equipos de cómputo para la administración gubernamental y todo tipo de bienes y servicios necesarios, se ventilan a diario en nuestros países.
  3. En la construcción, el caso Odebrecht, con actividades de corrupción al menos confesa en diez países de Latinoamérica, está al orden del día, este caso -por su importancia- lo abordaremos por separado pronto.

El común denominador en el párrafo previo no es un sector ciudadano en particular sino la parte gubernamental, a pesar de que frecuentemente ésta pretende responsabilizar del tema e incluso demonizar a los otros participantes, la construcción incluida. Si realmente se quiere atacar el problema hay que tener esto claro. La autoridad -denominador común- es tan responsable de la Corrupción (o más, pues su obligación es evitarla) como la otra parte involucrada, que por supuesto debe asumir su responsabilidad igualmente.

Tampoco es posible ni justo generalizar que la totalidad del sector público o privado es corrupto. En ese contexto, las cámaras o federaciones nacionales de la construcción de los 18 países que integramos a nuestra Federación FIIC y la propia FIIC con su Comisión Anticorrupción, buscamos luchar contra la Corrupción, cada quien desde su ámbito, entorno de país, marco jurídico, grado de penetración del problema, etc., que son muy heterogéneos entre nosotros. Y la lucha no es fácil, ni a corto plazo, además de que expone a las cámaras y en lo personal a nuestros líderes a todo tipo de presiones, riesgos, ataques y represión de diversas formas, que son una gran e innegable realidad.

Caso Ecuador

Como ejemplo de lo anterior y muestra de la posición pública, valiente y muy clara de una de nuestros integrantes, la Federación Ecuatoriana de la Construcción, reproduzco textualmente con el conocimiento de su autor el mensaje al país del Ing. Enrique Pita García. Él es miembro del Consejo Directivo de FIIC, Presidente de dicha Federación Ecuatoriana y de la Cámara de la Construcción de Guayaquil. Publicó el mensaje como Editorial en la página 7 de su Revista Oficial [i] que está circulando en Ecuador desde inicio de Diciembre de 2016.

El Editorial, textualmente:

LA CÁMARA DE LA CONSTRUCCIÓN DE GUAYAQUIL AL PAÍS

Funcionarios de alto nivel del Gobierno Nacional han realizado en las últimas semanas declaraciones insinuando que son los contratistas los que corrompen a los funcionarios públicos, teoría por la que podríamos reformar la Biblia en el sentido de que ‘fue Eva la que corrompió a la serpiente para obligarla a darle la manzana”

Al respecto cabe preguntarse si no son éstos los que preparan los términos de referencia que permiten favorecer a quienes ellos desean que sean adjudicados y elaboran los presupuestos en los que no solamente está contemplado el costo real de los proyectos, que es lo que verdaderamente cobra el contratista, sino valores en exceso que quienes desean trabajar tienen que ser “reembolsados” a éstos.

Y este no es un asunto del cual no se ha comentado públicamente, así el 7 de junio de 2011 el Ing. Hermel Flores, en ese entonces, Presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción de Quito, CAMICON, puso en conocimiento del Econ. Rafael Correa, Presidente de la República, a través del oficio CCODJ- 238-2011, lo siguiente: ..

“hemos recibido varias denuncias en el sentido de que personas inescrupulosas a nombre del Gobierno solicitan dinero a profesionales y empresas constructoras para “gestionar” la adjudicación de contratos del sector público, dinero que según lo afirmado en dichas denuncias, debería ser entregado, una vez que las instituciones cancelen el anticipo de los contratos respectivos.

Se nos ha indicado también que estas personas inclusive solicitan estos “pagos” a los oferentes que están en mejores condiciones de ser adjudicados y los presionan con la amenaza de hacerlos  descalificar”

En mi discurso por la celebración de aniversario por los 47 años de fundación de la Cámara de la

Construcción de Guayaquil en diciembre del año pasado, mencioné: “… recomendamos que se forme una comisión oficial, de alto nivel, que reciba e investigue denuncias de los contratistas públicos respecto a las exacciones y exigencias de dinero a cambio de contratos y pago de sus planillas, esto por supuesto sin que se los acuse de cómplices por haber cedido a tales chantajes en la necesidad de conseguir trabajo para beneficio de sus familias, como ya ha sucedido”

Lamentablemente, a pesar de que este ha sido un asunto ampliamente comentado a lo largo y ancho del país, no ha recibido atención en ningún caso por parte del Gobierno Nacional ni de las autoridades que tienen que ver con la fiscalización o supervisión del buen uso de los recursos de los ecuatorianos.

Mucho tememos que en el intento del gobierno de mantener la imagen de que sus funcionarios son siempre de manos limpias y que no participan de estas irregularidades ha creado una especie de paraguas de protección que ha permitido que se sientan protegidos y que en muy pocos casos, si acaso en alguno, sean auditados y, obviamente, enjuiciados.

 De acuerdo a lo que los contratistas públicos manifiestan de forma privada, o caso contrario podrían ser acusados de complicidad, los valores a los cuales éstos están obligados a devolver están entre un 10% y un 25% por lo que si asumimos que los contratos públicos fueron del rango de los 70.000 millones de dólares podríamos fácilmente establecer que hay no menos de 7.000 millones de dólares que no han beneficiado a los proyectos o a los contratistas y que deberían ser materia de investigación por parte del Gobierno Nacional.

Esperarnos que estas prácticas en un futuro Gobierno se terminen.

Ing. Enrique Pita García

Reflexión Final

Dejo a conciencia de cada quien reflexionar con seriedad sobre el mensaje y las muchas aristas que toca. Cada país tiene condiciones diferentes, pero esta es muestra indudable de la postura decidida y frontal aunque sumamente difícil que nuestro sector tiene en este complejo problema. Sin evadir responsabilidad de quienes lo merezcan en nuestro sector construcción, no estamos en FIIC dispuestos a eludir el problema, ni a ser cómplices por permanecer callados ante las serias irregularidades que van en claro y gran detrimento del bien común. El sector gobierno a nivel de poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en su jurisdicción nacional y subnacional tiene igual gran responsabilidad, como contraparte del sector construcción y de los otros integrantes de la parte ciudadana a que pertenecemos; así como administrador de los recursos que los ciudadanos le entregamos (impuestos) para administrar con probidad y eficiencia.

La sabiduría popular percibe las irregularidades; aunque no tenga las pruebas, no se le puede seguir engañado. Hay que romper las redes de corrupción, frecuentemente no son unos pocos hechos aislados, sino redes permitidas, promovidas o producto de diversas circunstancias. No debe continuar la impunidad de todos conocida, que  perpetúa la Corrupción.

Felicito al Ing. Pita por su posición, cada uno de nosotros como persona, cada sector, desde nuestro sector y también en conjunto todos los sectores somos responsables de luchar contra el cáncer de la Corrupción. Reitero el interés de todos los que integramos FIIC por lograr la mejor calidad de vida de quienes vivimos en la región, lo que necesariamente pasa por el uso pulcro, honesto y eficiente del manejo de los recursos que los ciudadanos aportamos vía impuestos al país. Creemos nadie tiene derecho a administrarlos mal o a abusar de ellos.

[i] Accesible en: https://www.joomag.com/magazine/revista-octubre-2016/0405601001481665575

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