Colombia construye espacios para el trabajo

12 de junio 2017. Por Sandra Forero Ramírez, Presidente Ejecutiva CAMACOL.

La construcción de proyectos no residenciales es una fuente importante para el desarrollo de la actividad  edificadora nacional.  De acuerdo con las cuentas nacionales y los datos del censo de edificaciones del DANE, anualmente en Colombia se inicia la construcción de 5,4 millones de m² en proyectos no residenciales que mueven inversiones anuales por más de $31 billones de pesos colombianos:$10.460.000.000 U. S Dólares (4 puntos porcentuales del PIB).

                                                                 Gráfico 1: Construcción no residencial – área Iniciada anual  2006 -2016. M²

 A nivel de segmentos en la construcción de proyectos no residenciales, la mayor  proporción de  la actividad se da en el desarrollo de áreas comerciales con un 30% del total y 1.8 millones de m², seguido de la actividad de construcción en espacios industriales y bodegas con 23% del total y el inicio de 1 millón de m² por año, y en su orden descendente le sigue la construcción de proyectos de  oficinas que en el último año se reflejó en el inicio de 822.000 m²  representando 15% del área total en  construcción no residencial.

                                                                     ¿Con qué se correlaciona la actividad no residencial?

El desarrollo de proyectos no residenciales describe dinámicas diversas en relación al ciclo económico  y el desempeño de cada  sector productivo del país.  En efecto, la desaceleración reciente de la economía es un factor fundamental para ver con reserva el crecimiento de la construcción de proyectos no residenciales en los próximos años, sin  embargo, desde el punto de  vista de  las  potencialidades para el  desarrollo  de proyectos en cada  uno de los segmentos  que conforman la actividad edificadora no residencial se deben tener en cuenta otros factores estructurales del desempeño económico.

Al hacer un análisis de correlaciones simples entre la dinámica de cada uno de los segmentos de la construcción no residencial frente a un gran grupo de variables en los últimos 16 años, se encontró que los segmentos no residenciales tienen una clara inclinación a seguir la tendencia y el comportamiento de la inversión extrajera directa, el desempeño del valor agregado de  cada  sector y  la generación de  nuevos puestos de trabajo.

                                           Correlaciones entre segmentos  de construcción no residencial contra variables económicas

Aunque no es  novedoso que  el desempeño de la inversión en proyectos no residenciales se vea altamente ligado a la dinámica de esos determinantes de orden económico, más aun si a su vez ellos componen las perspectivas globales de la economía, no sobra decir que estos componentes no pueden ser omitidos en la factibilidad y análisis estructural cada segmento.

Los indicadores como la inversión extranjera y el desempeño del PIB sectorial son elementos que pueden describirse en línea con el contexto macroeconómico externo y local. En contraste, la ocupación puede determinar implícitamente las cantidades de espacios demandados y las diferencias regionales.

                                     El empleo regional como determinante de construcción de proyectos no residenciales.

 Al reconstruir la  información del stock de espacios desarrollados en los tres principales segmentos de la actividad no residencial, y cuantificar su relación con el nivel de ocupación en cada sector, se encuentran grandes diferencias regionales. Por ejemplo, el promedio histórico de espacios construidos en  bodegas en relación a la ocupación del sector industrial mostró que para el  conjunto de las doce principales ciudades del país existen 3,5 m² de bodegas y edificaciones industriales por cada trabajador en el sector industrial.  Ese relación se incrementó para el año 2016 a 4.2 m².

A nivel regional, la ciudad de Barranquilla tiene la mayor relación de espacios construidos en bodegas y áreas industriales  por cada trabajador del  sector industrial, relación que asciende a 6,8 m² en el año 2016, seguido  de las ciudades de  Pereira (6,5 m²), Cartagena (5.7 m²) y Bucaramanga (5.1 m²).  En el  extremo opuesto están las  ciudades de Pasto, Cúcuta, Ibagué y Cali que tienen áreas  construidas para el  uso de la industria en relación a 0.8 m², 2.2 m², 2.4 m²  por cada trabajador, respectivamente.

Mapa 1:

                                            Stock de bodegas y áreas industriales (m²) / número ocupados en el sector industrial

                                                                         Fuente. DANE. Elaboración DEE CAMACOL

En el  caso del desarrollo de espacios comerciales y su relación con el empleo formal  del  sector  comercio, el agregado para  las doce  ciudades  muestra  que el país hoy en día  cuenta con 14.1 m² de área  comercial construida  por cada empleado  formal en el  sector del comercio. Esa  relación se mantuvo en un promedio histórico de  12.5 m²  por trabajador en los últimos 5 años. Dentro del panorama regional, llama la atención Pereira que  tiene  20.8 m² de  área construida  para  el comercio  por cada trabajador formal en la actividad comercial, en fuerte contraste con  los observado en la ciudad de Manizales, donde esta relación apenas llega a 1,3 m² por cada  trabajador.  En la  capital  del país, ciudad que ha sido centro del desarrollo de grandes  proyectos de centros  comerciales en los últimos años, se mantiene una relación de 15.4 m² construidos por cada trabajador formal  del comercio.

En contraste de lo que ocurre con el segmento de bodegas, las diferencias regionales en los espacios comerciales con relación al nivel de ocupación, suele ser menor.  Lo anterior puede estar explicado directamente por la estructura económica y especialización industrial o productiva  de cada ciudad y el carácter transversal que tiene el sector comercio  sobre el tejido económico de la mayoría de ciudades del país.

Mapa 2:

                                          Stock de áreas comerciales (m²)/ número ocupados formales en el sector comercio

                                                                        Fuente. DANE. Elaboración DEE CAMACOL

 Por últimos están los espacios construidos para oficinas, los cuales son dedicados particularmente a los servicios y áreas administrativas de  las empresas. Para construir el indicador de m² por trabajador de sectores asociados a la demanda de oficinas, se agregaron  todos los trabajadores que en la actualidad son oficinistas, independientemente del sector productivo al que pertenece la empresa para la cual trabajan. En ese sentido, se incluyeron trabajadores de los sectores financiero, inmobiliario, servicios, transporte, servicios sociales, industria, minero, agricultura, comercio y construcción. Los resultados del ejercicio muestran que para el total de las doce ciudades vinculadas  en el  análisis,  existen en la actualidad  3,3 m² de  oficinas por cada trabajador en los  diferentes sectores que  ocupan estos espacios.  En ese resultado se destaca Bogotá que, con el auge reciente de construcción de nuevos proyectos  de oficinas, tiene  un indicador de  4,8 m², seguido de Medellín, Pereira y Bucaramanga, con indicadores de 3.4m², 2.6m², 2.4m².

Mapa 3:

                                           Stock de oficinas (m²)/ número ocupados de todos los sectores que laboran en oficinas

                                                                        Fuente. DANE. Elaboración DEE CAMACOL

 

Mapa 4:

                               Stock de oficinas (m²)/ número ocupados de todos los sectores que laboran en oficinas.

 

De esta forma se concluye que para evaluar las potencialidades regionales en el desarrollo del segmento de  construcción no residencial se debe tener en cuenta entre otras variables, como el PIB sectorial, la inversión extranjera, la vacancia y la absorción de nuevas áreas; el  potencial de ocupación de acuerdo con la tendencia en la  generación de empleo de cada  segmento  potencial y  cada ciudad.

12 de junio 2017. Por Sandra Forero Ramírez, Presidente Ejecutiva CAMACOL.