Productividad: hacia la adopción de más tecnología en Colombia

  • El estudio de productividad y Riesgos realizado por McKinsey Global Institute, en asociación con Camacol, dejó en evidencia la necesidad de mejorar el nivel de productividad, la gestión de los riesgos y enfocar esfuerzos gremiales en esa dirección.

Empresas colombianas, afiliadas a Camacol, unieron esfuerzos para analizar conjuntamente los niveles de productividad del sector y generar estrategias que permitan mitigar los riesgos propios de la actividad. En total fueron 14 constructoras que actualmente constituyen el 22% del mercado en el país.

La estrategia inició con un estudio, liderado por McKinsey & Co y Camacol, que puso en evidencia el nivel de productividad y la gestión de riesgos en el sector, incluyendo un análisis comparativo respecto a los demás sectores de la economía, situándolo en lugares con un gran potencial de mejora dentro de estándares internacionales.

Específicamente en el sector de la construcción, Colombia se encuentra en niveles de baja productividad, junto a países como México, Brasil, República Checa y Arabia Saudita. Entre los hallazgos del estudio destacan el hecho de que los constructores colombianos están por debajo del índice internacional en la implementación de nuevas tecnologías, que la llegada de constructores internacionales con nivel tecnológico más alto reduce los márgenes de acción de los nacionales, además hacen falta acciones a nivel empresarial para aumentar la implementación de nuevas tecnologías.

Otro factor directamente relacionado es la menor digitalización a nivel mundial del sector, donde la construcción se encuentra en los niveles más bajos. Al respecto Kevin Nobels, líder de Proyectos de Capital y Prácticas de Infraestructura en América Latina de McKinsey, indicó que “la construcción es el peor sector de todos en digitalización. La minería, por ejemplo, ha comenzado a invertir en innovaciones técnicas digitales”.

Una de las nueve dimensiones de la encuesta de mejores prácticas es la tecnología. Al aplicarse la encuesta a una muestra que involucraba las compañías constructoras más grandes del mundo, el porcentaje, fue de 48%, el segundo más bajo después de la dimensión de colaboración y de contratación, en la práctica de tecnología, Colombia alcanza apenas el 14%.  El promedio de la implementación de mejores prácticas de empresas internacionales fue de 67%, lo que quiere decir que este nivel está por debajo de la media, teniendo en cuenta el resultado anterior, se puede concluir que Colombia se encuentra por debajo del promedio, con un resultado del 61%.

En la práctica de tecnología se evalúan elementos como la implementación en tiempo real de Building Information Modeling (BIM) en niveles 3D, 4D y 5D; las herramientas de productividad de la fuerza laboral, que rastrea en tiempo real el estado de los trabajadores, horas trabajadas y desempeño; la automatización avanzada; los flujos de trabajo digitalizado de proyectos; entre otros.

Plan de implementación

A pesar de que los constructores que hicieron parte del estudio no han incorporado en gran medida las nuevas tecnologías, aspiran a actualizarse dentro de los próximos tres años. Los elementos que hacen parte de los planes de implementación de las organizaciones son: colaboración en tiempo real con BIM en todos los niveles, y herramientas de comunicación digital, apps y dispositivos móviles.

Adicionalmente, otros elementos que hicieron parte del estudio fueron las soluciones colaborativas de movilidad de construcción, flujos de trabajo de proyectos digitalizados, tecnologías por sensores y de comunicaciones, y herramientas analíticas avanzadas, de los cuales se esperan también aumentar el 7% de implementación. Los niveles más bajos del proceso fueron los de las herramientas de sondeo e inspección (Light Imaging, Detection, And Ranging -LiDAR-, entre otros) y materiales duraderos y ligeros (acero ligero, concreto autocurable usando bacterias y concrete cloth), de estos se proyecta un crecimiento e implementación de 42% y 29% respectivamente en los próximos tres años.

En cuanto a los riesgos en las organizaciones, se utilizó la taxonomía TEMPO (que mide cada componente de los riesgos por separado). En el espacio técnico (T) se encuentran los componentes de rendimiento de recuperación, las nuevas tecnologías y la operabilidad, integridad y contabilidad. Los otros componentes de la taxonomía son: ejecución (E), mercado (M), político y social (P) y organizacional (O). Los riesgos se priorizan en tres categorías: riesgos externos, riesgos a nivel de la industria y riesgos a nivel de la compañía.

El estudio de productividad y riesgos identificó las causas raíz de la falta de adopción de nuevas tecnologías y propuso algunas estrategias de mitigación que se describen así:

Causa raíz Estrategias de mitigación
Altos costos para implementar y ejecutar nuevas tecnologías. Planeación y negociación de largo plazo para adquisición de nuevas tecnologías. Priorizar la tecnología más urgente y buscar eficiencias para compensar adquisición de tecnología.
Cultura pasiva y manual que no promueve la innovación. Adopción de una cultura y valores basada en aceptación de fallas y emprendimiento. Mandatar la adopción de nuevas tecnologías mediante acciones del gremio o disposiciones regulatorias.
Baja perspectiva del beneficio y de la necesidad de mercado y cliente para innovar. Implementación de un área de innovación que identifique las tecnologías y beneficios del mercado. Aprendizaje del beneficio de las nuevas tecnologías y revisión de amenazas de la industria por no innovar- casos
Poca continuidad y consistencia en la implementación de nuevas tecnologías. Planeación y negociación de largo plazo para la adquisición de nuevas tecnologías. Revisiones periódicas de continuidad de tecnologías existentes e implementación de nuevas, con visión de corto y mediano plazo.

Se espera que, a partir de este estudio, Colombia y específicamente el sector constructor genere estrategias efectivas que permitan no solo aumentar los niveles de productividad y mitigar los riesgos, sino incrementar también de manera significativa el componente tecnológico, cuyo aumento le permitirá al país ubicarse en mejores estándares internacionales de competitividad.

Revisa la síntesis del estudio en:

https://camacol.co/sites/default/files/presentaciones_eventos/McKinsey%20Global%20Institute.pdf