Declaracion FIIC Infraestructura

Derivado del último Consejo Directivo de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), integrado por las distintas Federaciones y Cámaras de la Construcción de 18 países de América Latina y el Caribe, realizado en Guadalajara, Jalisco; este Consejo consideró emitir la siguiente Declaración:


La actividad de la construcción es uno de los sectores productivos que más aporta al crecimiento nacional en sus distintas áreas, con empleo, mejora de la competitividad, etc., involucra, directa e indirectamente una gran cantidad de empresas dentro de la cadena productiva, posicionando a la industria en los distintos países como motor de desarrollo. Su intensidad en la ocupación de mano de obra la constituye en un factor clave para implementar políticas públicas que aseguren la sostenibilidad de altos niveles de empleo. Post pandemia y en el proceso de recuperación de la economía, el sector de la construcción se convierte en motor principal de la reactivación, generando fuente de ingresos y bienestar para miles de familias.


Más allá de esos reconocidos efectos de la construcción de infraestructura, los impactos favorables de un proyecto bien concebido, ejecutado y mantenido perduran durante toda la vida útil de la obra. Los servicios de la infraestructura habilitada hacen posibles o más eficientes otras actividades, generando una inversión por terceros interesados, “derivada o cruzada”, que puede multiplicar muchas veces la inversión en la propia obra. Esos proyectos productivos generan actividad, empleo y recaudación fiscal incrementada durante esa larga vida útil. Además de los evidentes beneficios sociales que ese movimiento económico y el trabajo significan, numerosos ejemplos estudiados muestran que la recaudación fiscal futura apoyaría de manera efectiva la inversión pública inicial. Ese gran impacto fue medido, con herramientas de análisis de mercado, para varios casos de éxito, que pueden consultarse en la página web de FIIC, en este enlace.


En la actualidad, la economía mundial está abriendo escenarios de alta volatilidad e incertidumbre en los mercados. El dólar, mostrando debilidad ante las monedas locales, los costos de los commodities al alza en general y aquellos vinculados a la construcción en igual tendencia (hierro, cemento, aluminio, cobre, etc.), junto con el incremento drástico de los costos de flete marítimo, la falta de disponibilidad de materiales y suministros para la industria de la construcción, generan un escenario presente y futuro de gran incertidumbre para el sector.


Considerando el rol histórico que ha tenido la FIIC en promover las buenas prácticas que permitan el desarrollo de inversiones en infraestructura en América Latina, es que nos vemos en la obligación de señalar que muchas obras en ejecución están enfrentadas a escenarios imprevisibles resultantes de la gran volatilidad mundial. Desde la FIIC creemos fundamental que los distintos gobiernos, ministerios y unidades ejecutoras promuevan acciones que permitan el sostenimiento de la ecuación económico-financiera de los contratos, en aquellos casos que las fórmulas de ajuste de precios no reflejen las variables en los costos. Exhortamos que las cámaras de cada país con las autoridades pertinentes trabajen mancomunadamente en el equilibrio en los ajustes en las actuales circunstancias de inflación y volatilidad, evitando que los contratistas se vean perjudicados por situaciones imprevisibles que se están produciendo.


Es objetivo de la FIIC que esta declaración sea difundida a las distintas autoridades gubernamentales, a los organismos de crédito y apoyo al desarrollo, a los actores que son parte del proceso constructivo y a la comunidad en general, con el fin de generar conciencia sobre la situación que hoy día enfrentan las empresas constructoras y aportar insumos para el consenso en la construcción de soluciones.