Categoría: Articulo

Comisión De Infraestructura: Desafío de la Infraestructura en Latinoamérica

Infraestructura en Latinoamérica

Es conocido que en Latinoamérica existe un profundo déficit de Infraestructura social, brecha (entre lo requerido y lo existente) que crece cada año.

La actual pandemia, debido al Covid-19, no hace más que agravar esta situación, pero a su vez, potencia la necesidad de invertir en infraestructura desde el primer día después de esta crisis. Ese es el desafío del presente. Seguramente una nueva normalidad exigirá adecuar la priorización de proyectos y el planeamiento de la inversión a realizar, pero el reto será siempre el mismo.

CEPAL estima que en Latinoamérica cerrarán 2,5 Millones de empresas formales en los próximos meses, muchas de ellas del sector construcción. También que habrá 30 Millones de nuevos pobres en la región, para llegar a 215 Millones. Estiman que se habrá perdido el crecimiento de los 13 últimos años y, todo ello, si no sobreviene una segunda ola de contagios.

En momentos de tal gravedad, entendemos que mantienen total vigencia los principios que guían la acción de FIIC respecto a la Infraestructura, expresados en la Declaración de Riviera Maya de 2011.

  • La infraestructura física y social es una inversión y no un gasto.
  • Solo una inversión continuada en infraestructura en niveles del orden del 5 al 7 % del PBI, han permitido crecer a los países.
  • La inversión en infraestructura puede y debe ser potenciada mediante la acción concertada y colaborativa entre gobiernos, sector privado y organismos multilaterales de crédito y entes de apoyo al desarrollo.
  • El mantenimiento oportuno y adecuado de la Infraestructura existente es una obligación de las autoridades.
  • La inversión en infraestructura debe ser realizada en un marco de estricto respeto a la institucionalidad, normas y códigos, actuando con la mayor transparencia.  
  • Es imprescindible la participación del constructor privado quien garantiza la adecuada realización de la obra y la eficiente aplicación de los recursos destinados.

He dejado para el final dos Principios que serán esenciales en los próximos días: En épocas de crisis o retracción económica, la inversión en construcciones es la mejor herramienta contra cíclica por su amplio efecto multiplicador sobre otras ramas de la actividad, el fuerte impacto sobre el empleo y aún el no calificado.

La inversión en Infraestructura es una de las mejores herramientas de acción social, al generar trabajo directo, actividad indirecta, recursos fiscales derivados de ella y competitividad del país que generará nuevos recursos en un ciclo virtuoso.

Nuestra Federación, que reúne a los más significativos ejecutores de infraestructura de Latinoamérica, debe difundir y sostener estas posiciones, buscar el apoyo de Gobiernos y Organismos Multilaterales y convencerlos de dar reimpulso a la actividad a través de nuestro sector.

Pero, además, no debemos dejar de lado y prever la nueva normalidad y cómo ésta afectará a la infraestructura del futuro.  Esto porque sin duda, se incentivará la infraestructura para la salud, el saneamiento y los medios físicos requeridos para la información y las comunicaciones. Pero es más difícil imaginar el efecto de la pandemia sobre el transporte público y el diseño de las ciudades.

Los invitamos cordialmente a pensarlo juntos en la Comisión de Infraestructura de FIIC, que se reúne el primer miércoles de cada mes, a las 15 hs UTC, por vía virtual. 

Fernando Lago

Coordinador Comisión de Infraestructura FIIC

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CBIC elige a la nueva Junta Directiva para la gestión 2020-2023

CBIC Brasil

En una reunión general electrónica extraordinaria, realizada el pasado miércoles 13 de mayo, a través de votación remota debido a la situación de pandemia por coronavirus (Covid-19), la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC) eligió, por aclamación y unanimidad (84% de los asociados participantes), a los miembros de la nueva Junta Directiva y Consejo Fiscal de la entidad para la gestión 2020-2023. En la votación el presidente José Carlos Martins fue reelegido para el mandato de tres años, a partir del 1 de julio.

El vicepresidente administrativo, Adalberto Cleber Valadão, quien presidió el proceso electoral, destacó el expresivo número de participantes, principalmente debido a la votación a distancia.  

“Felicito a los miembros de la Junta y deseo que la nueva administración sea, de hecho, una continuación del trabajo que se ha realizado con todo el equipo de CBIC. Estoy convencido de que saldremos de este momento difícil, con su trabajo y esfuerzo lo antes posible”, dijo Valadão.

Por el trabajo realizado por varias administraciones al frente de la Vicepresidencia Administrativa de CBIC, incluido el Vicepresidente Financiero, Elson Ribeiro y Póvoa, Adalberto Valadão se une al Consejo Asesor de la entidad. 

Fueron nominados, como Vicepresidente Administrativo, Eduardo Aroeira (DF), y como Vicepresidente Financiero, Elson Ribeiro y Póvoa (DF).

El presidente reelegido agradeció a los presentes y subrayó que el 84% es un honor, en un momento de crisis muestra la unión de la entidad y un gran diferencial.

“Estamos comenzando tres años, en medio de una pandemia, que está cambiando el mundo. Sin arrogancia, pero con mucha audacia, propongo que el nuevo símbolo de crecimiento de Brasil se guíe por la construcción civil”, mencionó. “Guiar el nuevo momento será nuestro principio de ahora en adelante, porque es la forma en como podemos ayudar al país. Vamos a trabajar para la Construcción, porque si la Construcción va bien, Brasil también irá bien“, afirmó.

Martins informó que solicitó una audiencia con el presidente del Senado Federal, el senador David Alcolumbre (DEM-AP), para tomar las demandas del sector en el sentido de lo que ha estado defendiendo: “el desarrollo respaldado por la inversión, diversificado y regionalizado, utilizando la economía local y el producto nacional, que es lo que Brasil necesita para salir del agujero en el que se encuentra”.

“Gestión de CBIC – 2020/2023”

CONSEJO ADMINISTRATIVO

Presidente

  • José Carlos Rodrigues Martins – PR

Vicepresidente Administrativo

  • Eduardo Aroeira Almeida – DF

Vicepresidente Financiero

  • Elson Ribeiro e Póvoa – DF

Vicepresidentes Regionales

  • Alex Dias Carvalho – Región Norte – PA
  • Aristóteles Passos Costa Neto – Región Sudeste – ES
  • Fábio Ribeiro Nahuz – Región Nordeste – MA
  • Marco Antonio Corsini – Región Sur – SC
  • Renato de Sousa Correia – Región del Medio Oeste – GO

Vicepresidentes de Área

  • Vicepresidenta del Área de Responsabilidad Social (CRS) – Ana Claudia Gomes – RJ
  • Vicepresidente del Área de Infraestructura (COINFRA) – Carlos Eduardo de Lima Jorge – SP
  • Vicepresidente del Área de Vivienda de Interés Social (CHIS) – Carlos Henrique de Oliveira Passos – BA
  • Vicepresidente del Área de la Industria Inmobiliaria (CII) – Celso Luiz Petrucci – SP
  • Vicepresidente de Materiales, Tecnología, Calidad y Productividad (COMAT) – Dionyzio Antonio Martins Klavdianos – DF
  • Vicepresidente del Área de Política de Relaciones Laborales (CPRT) – Fernando Guedes Ferreira Filho – MG
  • Vicepresidente del Área de Obras Industriales y Corporativas (COIC) – Ilso José de Oliveira – MG
  • Vicepresidente del Consejo Jurídico (CONJUR) – José Carlos Braide Nogueira da Gama – CE
  • Vicepresidente del Área de Medio Ambiente (CMA) – Nilson Sarti da Silva Filho – BA

Vicepresidentes

  • Albano Maximo Neto – AM
  • Aquiles Dal Molin Júnior – RS
  • Barbara Paludo – SC
  • Claudio Kawa Hermolin – RJ
  • Efthymios Panayotes Emmanuel Tsatsakis – MG
  • Fausto Richard Echer – MT
  • Francisco Reinaldo Rebelo Sampaio – PI
  • Frank do Carmo Souza – AM
  • Geraldo Jardim Linhares Júnior – MG
  • João Manoel Martins Fernandes – RJ
  • José Eugenio Souza de Bueno Gizzi – PR
  • José Irenaldo Jordão Quintans – JP
  • José Romeu Ferraz Neto – SP
  • Luiz Afonso Delgado Assad – DF
  • Marcos Antônio Costa Buarque de Holanda – AL
  • Marcos Mauro Peña de Araújo Moreira – PR
  • Maria Elizabeth Cacho do Nascimento – PE
  • Oliver Chies Viezzer – RS
  • Olvacir José Bez Fontana – SC
  • Patriolino Dias de Sousa Teixeira e Silva – CE
  • Ricardo Antunes Sessegolo – RS
  • Ricardo Lins Portella Nunes – RS

 Suplentes:

  • Aurélio Marangon Sobrinho – MG
  • Carlos Júlio Haacke Júnior – SC
  • Cláudio Cunha – BA
  • Eduardo Bilemjian Filho – GO
  • Helder Campos Pereira – PB
  • João Victor Alves Ribeiro – GO
  • José Luiz Parzianello – PR
  • Mauro José Campos Pereira – RJ
  • Paulo Alexandre Gallis Pereira Baraona – ES
  • Ricardo dias Michelon – RS
  • Sandro Paulo Marques de Nóbrega – PR
  • Silvino Fernandes Dal Bo – AP
  • Silvio de Araújo Bezerra – RN 

Consejo Fiscal

Titular:

  • Marcos Melchioretto – SC
  • Renato Ferreira Machado Michel – MG
  • Sandro Udson Carlesso – ES

Suplentes:

  • Aurélio Marangon Sobrinho – MG
  • Ricardo Beshizza – SP
  • Bruno de Andrade Pereira – SC

Representantes de FIIC

  • José Carlos Rodrigues Martins
  • Murillo Estevam Allevato Filho

Representantes ante el CNI

  • José Carlos Rodrigues Martins
  • Alfredo Guttenberg de Mendonça Brêda

BID junto a FIIC presentan documento “Manos a la Obra”

Documento BID FIIC "Manos a la Obra"
Clic en la imagen para revisar el documento

Durante el mes de abril, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) junto a la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), se reunieron de manera virtual en el marco del webinar “Diálogo regional de políticas 2020: retos para reactivar la construcción de infraestructura”.

En dicha cita, la FIIC destacó el rol que la industria representa para América Latina y el Caribe (ALC). Esto, al posibilitar la provisión y mantenimiento de infraestructuras esenciales en el actual contexto del COVID-19, además de ser generador de más de 19 millones de empleos en ALC, y activador de importantes cadenas de suministros, convirtiendo así al sector en uno de los pilares esenciales para la reactivación económica de ALC.  

Por lo mismo, junto al BID identificaron como el principal reto lograr la reanudación del sector constructivo en forma segura y viable mientras coexista el COVID-19. Segura, al procurar minimizar el riesgo para los trabajadores de la construcción, sus familias y la población en el área de influencia de los proyectos, y viable, al considerar las implicancias financieras, legales y operativas que se deberán resolver para que las empresas estén en capacidad de reanudar sus actividades.

El resultado de las conversaciones finalmente converge en un documento conjunto titulado Manos a la Obra, hacia una Reanudación Segura y Eficiente del sector de la construcción en medio de la actual pandemia COVID – 19, que está enfocado en tres aspectos: Regreso seguro a las obras; regreso viable de las empresas a la actividad constructiva y proyectos para el día después.

Para el presidente de FIIC, Sergio Torretti, este documento viene a robustecer el trabajo que estamos llevando adelante como FIIC, pero lo más importante, serán nuevos lineamientos para seguir avanzando ante este complejo escenario. “Este tipo de acuerdos y gestiones con distintos actores internacionales, nos permitirá ir resolviendo de mejor manera este nuevo contexto laboral, social y económico al que nos estamos viendo enfrentados debido a la pandemia mundial”, mencionó.

Por último, ambas instituciones reiteraron su voluntad para continuar en la construcción de una agenda técnica, colaborativa en otros frentes de trabajo de mutuo interés como son el fortalecimiento de la transparencia del sector, la generación de información detallada para informar la toma de decisiones, la revisión de protocolos de seguridad para el regreso seguro a las obras y la conceptualización de los portafolios de proyectos llamados a liderar la reactivación económica post-pandemia en la región.

Decreto Presidencial de Brasil Incluyó a la Construcción como Actividad Esencial Durante la Pandemia

José Carlos Martin, Presidente Cámara de Brasil
José Carlos Martin, Presidente CBIC

Desde el comienzo de la pandemia, la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC) ha estado enfocada en accionar de forma paralela dos ejes que permitan hacer frente a la crisis. Por una parte, el apoyo a las empresas constructoras para que implementen medidas de protección que permita combatir el coronavirus en los sitios de las obras. Esto, porque la prioridad siempre ha sido cuidar del personal laboral.

A su vez, el gremio articuló una serie de acciones que han permitido garantizar la continuidad de las construcciones y el mantenimiento del sector, siempre respetando las medidas de seguridad. Conjunto de acciones que culminó, el pasado 7 de mayo, con la publicación de un decreto por parte del Presidente de la República, Jair Bolsonaro, en done se incluyó a la construcción civil dentro del listado de actividades esenciales durante la pandemia.

Para alcanzar dicho resultado, CBIC presentó al gobierno federal una agenda completa del sector, que contempló diversas sugerencias sobre medidas que se pueden adoptar en áreas como crédito, morosidad, contratación e impuestos. Además, de otras acciones con el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae) sobre línea de crédito y contratación de especialistas para apoyar la construcción civil.

Además, junto con otras 14 entidades de liderazgos del sector productivo brasileño, se presentó al Presidente Bolsonaro y al ministro de Economía, la situación de las distintas actividades productivas que son resultantes de la crisis del covid-19, así como inquietudes relacionadas a la actual vulnerabilidad externa de Brasil. Cabe señalar que cada una de las propuestas han sido diseñadas pensando solo en el recurso público disponible por la autoridad. 

Para el presidente de la cámara de la construcción brasileña, José Carlos Martins, la inclusión de la construcción civil, entre las actividades esenciales, ha sido un reconocimiento para nuestro sector. “Nuestro trabajo nunca se ha basado únicamente en la generación de puestos de trabajo, lo que por sí mismo sería significativo. Sin embargo, al incentivar a un sector de la economía que es capaz de impactar a otros 97 segmentos, será significativo para contribuir con el reimpulso económico de nuestro país en tiempos de crisis”, apuntó.

CBIC seguirá sensibilizando a quienes tienen poder de decisión en Brasil, porque si se logra entender que la reanudación del crecimiento es hecha con base en el incentivo a la inversión, ese crecimiento será mucho más sólido y mucho más sostenible. Esto porque la construcción civil tiene la capacidad de irrigar la economía del país en su totalidad, funcionando como una locomotora que tira de 97 vagones. Por lo mismo, como asociación estamos seguros que la reanudación de las inversiones en Brasil debe pasar de todas maneras por la construcción civil.

La Industria y el Trabajo Colaborativo en Tiempos de Pandemia

FIIC trabajo colaborativo en América Latina y El Caribe

La pandemia del coronavirus (COVID-19) está impactando fuertemente las economías de América Latina y el Caribe, cuyos efectos podrían conducir a la peor contracción que la región ha sufrido desde 1930. 

Según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), “se prevé un descenso regional promedio de -5,3% para 2020 lo que provocaría en el mediano plazo un fuerte aumento del desempleo con efectos negativos en pobreza y desigualdad, así como diversos cambios estructurales en la organización productiva, el comercio internacional y el actual modelo de globalización”.

El Fondo Monetario Internacional para Latinoamérica y el Caribe (FMI), no se distancia de las cifras anteriores, proyectando una caída promedio de un -5,2% para el año 2020 y observando una fuerte caída en el empleo de nuestro sector.

Si bien el panorama es poco alentador, como Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC) creemos que hoy más que nunca es nuestro deber aportar desde nuestras competencias en la construcción de acuerdos (nacionales e internacionales) que permita enfrentar juntos la crisis sanitaria y posterior recuperación económica en Latinoamérica y El Caribe (LAC).

Recordemos que el sector de la construcción constituye uno de los pilares de las economías en LAC. Esta actividad genera más de 19 millones de empleos, activando importantes cadenas de suministros y soportando la competitividad de los países de la región.

Con todo lo acontecido, como industria no nos hemos inmovilizado, comenzamos a trabajar de forma temprana y colaborativa entre todas las cámaras de la construcción asociadas a la FIIC, principalmente. El aporte de cada una de ellas, en ideas, experiencias y medidas concretas, han sido esenciales en materia sanitaria y económica para los países de la región. Algunos ejemplos son los numerosos protocolos de seguridad implementados por las cámaras, páginas web dedicadas únicamente al COVID en materia de construcción, el impulso de medidas concretas de apoyo económico del algunos Estados, seguros de cesantía para los trabajadores de la construcción, entre otras medidas.

Sin embargo, el nuevo contexto mundial nos está obligando a esforzarnos más aún y a reforzar la construcción de alianzas con organismos internacionales y el sector público para enfrentar este nuevo escenario. Tenemos claro que sin las Asociaciones Público – Privada (APPs) será imposible abordar las brechas de infraestructura que se generarán inexorablemente durante los próximos años, por lo que cualquier plan de recuperación incluye el esfuerzo conjunto de todos los sectores, en todos los países.

Por nuestra parte, comenzamos a trabajar en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un plan enfocado en la recuperación económica de LAC. Para el organismo internacional la inversión en infraestructura será relevante para la recuperación económica en el corto plazo.  Por lo mismo, acuerdan que el aporte de nuestra industria en la construcción de los argumentos políticos y económicos sobre la importancia de invertir en infraestructura, es relevante para avanzar en tan necesaria recuperación.

Pero también quiero destacar el trabajo conjunto con el BID en otras materias como son la Transparencia e Integridad en la Infraestructura, que sin duda permitirá un mejor desarrollo del sector.

Creo que vamos en el camino correcto. Esta pandemia será una oportunidad para la trasformación del sector construcción en el mundo. Nuestro rol como Federación, será guiar a nuestros asociados aprovechando de mejor manera las oportunidades que se presenten y que surjan del trabajo colaborativo internacional, en el cual hemos estado trabajando constantemente. Continuaremos compartiendo nuestras buenas y malas experiencias, velando por la ética en nuestro actuar, reforzando la seguridad y capacitación de nuestros trabajadores -para incorporarlos con facilidad a los cambios que vienen- y teniendo en consideración la integración constante de más y nuevas tecnologías. Todas, acciones significativas que permitirán sobrellevar de mejor manera esta crisis COVID-19 y enfrentar el nuevo futuro para la industria de la construcción.

Sergio Torretti Costa

Presidente FIIC

Tendencia Mundial en Construcción Sostenible Coloca su Mirada 500 años Atrás en la Historia

  • Se busca replicar la eficiencia de las edificaciones históricas y traer sus beneficios a la actualidad.

Jason Solano Herrera

Arquitectura Vernácula
La arquitectura vernácula se basa en edificaciones que buscan soluciones para adaptarse al medio donde se construyen. 

Cuando se habla de tendencias mundiales en cualquier ámbito de la vida, por lo general, el concepto traslada todas las ideas a un panorama futurista y difícil de imaginar, sin embargo, en el caso de la construcción sostenible, las tendencias mundiales en esta materia voltearon su mirada 500 años atrás en la historia de la humanidad.

Para el arquitecto Michael Smith-Masis, quien tiene 15 años de experiencia en el tema de la construcción sostenible y actualmente es director de la empresa Entre Nos Atelier y juez del Premio Construcción Sostenible de la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), el sector constructivo a nivel mundial trata de replicar la eficiencia de la arquitectura vernácula donde no se utilizaba aún electricidad, ni sistemas de alta tecnología para adaptarse al cambio climático, tal y como se hace hoy en día, sino que se aprovechaba el diseño y recursos naturales que había alrededor para aumentar esa eficiencia.

La arquitectura vernácula se basa en edificaciones que buscan soluciones para adaptarse al medio donde se construyen. 

Sin embargo, esto no significa que se deje de lado los avances tecnológicos que tenemos a la fecha, se trata de traer a la actualidad todos los beneficios de ese tipo de estructuras y combinarlas con las herramientas que se poseen.

“Yo creo que la tendencia mundial ahora es mirar hacia nuestros orígenes, raíces y estudiar qué de esto se puede llevar a una contemporaneidad a un manejo eficiente tecnológico de los recursos”, comentó el arquitecto Smith-Masis.

Otro de los aspectos que se valoran en estas tendencias mundiales es la materialidad de las edificaciones, ya que hay materiales que han acompañado al ser humano desde el inicio como la madera.

“Hoy en día hay bosques renovables. La madera es un recurso renovable altamente eficiente que fija la huella de carbono. En definitiva, este es un ejemplo de materiales con los que deberíamos conectarnos más. En Costa Rica hay ejemplos muy interesantes de este tipo, incluso, en los Premios Construcción Sostenible se han observado”, agregó.

Hay ejemplos de países como Alemania, Austria y los estándares que han implementado en el Reino Unido que demuestran que se puede realizar arquitectura muy eficiente y llevando bienestar a la sociedad. La regeneración del paisaje también es parte de estas tendencias y que se da más que todo en países asiáticos como China, Corea del Sur y Malasia donde el uso de materiales eficientes es básico en el diseño de las obras.

¿Está Costa Rica y la región latinoamericana rezagada en esta materia?

Este es todo un tema de debate, ya que muchos consideran que, por el poderío tecnológico de algunas zonas europeas y norteamericana, están muy por encima de Latinoamérica en la construcción sostenible, sin embargo, hay otros expertos en esta materia que tienen la perspectiva de que el rezago se nota más por la falta de buenas y sanas técnicas de diseño y construcción, no tanto por lo desarrollado o no que esté el país.

“Yo no creo que en esta zona estemos en pañales. Pero por la zona geográfica privilegiada en la que estamos, especialmente, en la franja tropical, es un tema más de sentido común y de buenas prácticas constructivas y de edificios que estén en armonía con el entorno. No es posible que un edificio tenga las luces prendidas a las 12 medio día, ya eso es algo que no se debería ni pensar”, enfatizó el arquitecto Smith-Masis.

Otro de los problemas que el arquitecto resalta es la falta de información o acceso al conocimiento, pues ya existen varias infraestructuras a nivel mundial que muestran el buen manejo de espacio y recursos naturales para aumentar la eficiencia del inmueble, pero son pocas las personas que se dedican al estudio de las mismas.

Smith-Masis recalca que el mayor símbolo de rezago es cuando se trata de importar modelos que no son coherentes ni congruentes con la realidad del país al que se trasladan.

“Si se observa una ciudad como San José, Ciudad de Guatemala, Buenos Aires o Bogotá y están llenísimas de edificios acristalados, eso quiere decir que algo anda mal porque realmente no se está entendiendo las condiciones ambientales del sitio”, acotó el arquitecto.

Es decir, el hecho de estar rezagados no depende de la zona geográfica en la que se encuentren, sino en el aprovechamiento de las condiciones. Incluso, los países más desarrollados están poniendo sus miradas sobre regiones como Latinoamérica o de África porque se logra arquitectura de un costo mínimo que tiene los mismos estándares de eficiencia que un edificio con la más alta inversión a nivel mundial. 

¿Quién es Michael Smith-Masis?

Arquitecto Michael Smith-Masis
Arquitecto Michael Smith-Masis. Director de la empresa Entre Nos Atelier y juez del Premio Construcción Sostenible de la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC).

Es arquitecto de la firma Entre Nos Atelier. Es Loeb Fellow de Harvard University, Graduate School of Design. Cambridge, USA. Master in Sustainable & Environmental Design. Architectural Association. London, U.K y cuenta con una licenciatura en Arquitectura de la Universidad Veritas.

Ha facilitado proyectos desde la vivienda hasta el espacio público, guiados por los principios de replicabilidad, eficiencia, funcionalidad, viabilidad y sostenibilidad ambiental. Su trabajo ha recibido importantes premios y distinciones, incluido el Premio CICA 2017 para la práctica de jóvenes arquitectos y el Premio Internacional de Arquitectura 2015 en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires. También ganó el Gran Premio Bienal 2016 y los Premios Icomadera 2016 y 2014 en la Bienal Internacional de Arquitectura en San José, Costa Rica, y el Premio a la Construcción Sostenible 2015 de la Cámara de la Construcción de Costa Rica, entre otros.

Cofundador de la Agencia de Espacios (San José-Cambridge) para el desarrollo de proyectos de impacto social, es cofundador de Maderotec SA, una empresa de construcción de madera costarricense.

EL DESCENSO DEL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN BOLIVIA

FOTOGRAFIA: https://www.bolivia.com
LA PAZ - BOLIVIA
LA PAZ – BOLIVIA

El Sector de la Construcción en Bolivia,  fue en gestiones anteriores, uno de los mayores propulsores de la economía, llegando los últimos años a bajar en su contribución al PIB (Gráfico 1).

Los últimos años estos datos decrecieron por factores diversos tales como ser, baja de la ejecución presupuestaria en obras de inversión pública, privadas y/o ingresos por inversión extranjera para proyectos inmobiliarios, centros comerciales, y otros, estos aspectos han afectado al sector de la construcción que experimentó una desaceleración relevante. En la gestión 2013 se alcanzó a 10.6 % y el 2018 su tasa de crecimiento fue de 3,54 % después de varios años con tasas promedio de crecimiento de 7,95% y el 2019 de 3.53% , otro aspecto a considerar es el fin del súper-ciclo de las materias primas que se han traducido en menor disponibilidad de financiamiento, lo que afecta sustancialmente la dinámica de la construcción.

En cambio, los sectores extractivos presentaron un crecimiento menor, debido ante todo a la contracción en la producción de hidrocarburos y en algunos productos de la minería. Los sectores de electricidad, gas y agua, y de la construcción, exhiben una tendencia decreciente en sus tasas de crecimiento, perceptible desde 2013. En 2019, estos sectores crecieron a tasas por debajo del 4%.

En la gestión 2018 el PIB de Bolivia es de 4.2%, la Construcción 3.5%, al segundo trimestre de 2019 el PIB de Bolivia es de 3.38 %, y la Construcción 3.53%. De acuerdo a información del Instituto Nacional de Estadística (INE) en la Construcción se evidenció un crecimiento de 3,53% con una incidencia de 0,10p.p; donde la construcción privada creció en 3,41% y la construcción pública en 3,44%.

El desempeño del sector de la construcción es medido a través de las licencias de construcción aprobadas, los despachos de cemento y la cartera total de los constructores, además que incluye como variables determinantes, el crédito para financiación de vivienda, el crecimiento del PIB per cápita, el precio relativo de la vivienda y la tasa de interés real.

PIB DE CONSTRUCCIÓN VS. CRECIMIENTO DEL PIB DE LA ECONOMÍA 2010-2019
GRAFICO 1: PIB DE CONSTRUCCIÓN VS. CRECIMIENTO DEL PIB DE LA ECONOMÍA, 2010 –2019 (II trimestre) (p) (En porcentaje)
Fuente: Instituto Nacional de Estadística – MEFP
Elaboración: CABOCO

Al segundo trimestre de 2019, la actividad Servicios de la Administración Pública presentó la mayor participación en el PIB nominal con 16,02%; le siguen, Agricultura, Pecuaria, Silvicultura, Caza y pesca 12,31%; Servicios Financieros 10,89%; Industria Manufacturera 9,50%; Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones 8,33%; Comercio 7,09%; Minerales Metálicos y No Metálicos 7,05%; Otros Servicios3 6,56%; Petróleo Crudo y Gas Natural 4,21%; Construcción 2,88% y Electricidad Gas y Agua 2,11%.

La Inversión Pública (Gráfico 2) en Bolivia en los último 10 años se ha incrementado de manera beneficiosa para el desarrollo de la Infraestructura en el país,  el Presupuesto General del Estado (PGE)  2020 prioriza la inversión pública de impacto económico, proyecta una inversión pública por  5.560 millones de dólares; de ese monto el 38,8% se destinará a proyectos productivos, 30,9% para infraestructura (USD1611) y 26,6% para el sector social.

 INVERSIÓN PUBLICA 2010 –2020
GRÁFICO 2. BOLIVIA: INVERSIÓN PUBLICA 2010 –2020 (EN DOLARES AMERICANOS) FUENTE: MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS
Elaboración: CABOCO

Los 20 proyectos más importantes incluidos en el Proyecto de Ley del Presupuesto General del Estado (PGE) representan el 26% del total destinado a inversión pública, los 20 proyectos más grandes suman $us 1.397,5 millones, que representan el 26% del total de la inversión pública para 2020.

La construcción del tramo central  de El Sillar en la carretera Cochabamba-Santa Cruz, es uno de los grandes proyectos el cual cuenta con presupuesto de 1.041 millones de bolivianos, la implementación de una planta siderúrgica básica para la Empresa Siderúrgica Mutún, en Puerto Suárez, Santa Cruz, para el cual se destinarán 1.006 millones de bolivianos, el inicio de la construcción de este proyecto se anunció a principios de este año 2020 y forma parte de un proyecto global que costará 500 millones de dólares.

Entre otros proyectos importantes son la continuación de las obras del Tren Metropolitano de Cochabamba, 735,7 millones de bolivianos,  el desarrollo del proyecto de industrialización de la salmuera del Salar de Uyuni a cargo de Yacimientos de Litio Bolivianos, 689,8 millones de bolivianos y la construcción del Centro de Investigación Nuclear y laboratorios asociados de la Agencia Boliviana de Energía Nuclear, con un costo de 309,1 millones de bolivianos.

Se contara para el 2020, también con el desarrollo de proyectos de la hidroeléctrica Ivirizu Bs. 941,9 millones y Miguillas Bs. 239,4 millones, además del desarrollo y construcción de los proyectos de Ciclos Combinados en las termoeléctricas de Entre Ríos, Bs. 315,7 millones y Warnes Bs. 242,3 millones, junto con la construcción de la planta de generación solar en Oruro que alcanzara a Bs. 257,7 millones.

Bolivia tendrá, un desarrollo en infraestructura hospitalaria, luego de muchos años de olvido para lo cual se demandara un presupuesto de Bs. 1.374,3 millones, para la construcción de hospitales y su equipamiento respectivo.

DIRECCIÓN EJECUTIVA

CÁMARA BOLIVIANA DE LA CONSTRUCCIÓN

Email: info@caboco.org

Página web: www.caboco.org

Dirección: Avenida Sánchez Lima Nro 2557 Edificio CODES Piso 5

Teléfonos/ FAX. (591)2-2423134 – 2423139

La Paz – Bolivia

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 ¿Cómo dinamizar la economía del sector construcción?

Para que el sector construcción sea un detonante en el crecimiento económico regional, se necesitan de reformas institucionales y generación de políticas públicas eficaces y transparentes, así como la mayor generación de proyectos público – privados, que logren hacer frente a los desafíos que se tienen como región.

 

Javier Ruiz, Presidente de Cámara Guatemalteca de la Construcción

El Fondo Monetario Internacional (FMI), prevé que la economía mundial crezca un 3.7% en 2018, mientras que para la región latinoamericana se proyecta un crecimiento del 2%, algo por encima del 1.3%, registrado en 2017. A nivel nacional, se estima un crecimiento del PIB nacional del 3.2%.

Este crecimiento a pesar de ser positivo, es insuficiente para hacer frente a los retos que se tienen como región y es por ello, la importancia de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción –FIIC- siendo el punto de encuentro de las cámaras de la construcción a nivel regional, con el objeto de la generación de propuestas para la dinamización de la economía a nivel regional.

Áreas de oportunidad del sector construcción a nivel regional

El crecimiento económico y la inversión en la infraestructura son elementos codependientes, es decir, en la medida que exista un mayor crecimiento económico, existirán más recursos para la inversión en infraestructura. Por otro lado, a mejor infraestructura, reducción de burocracia para acelerar la tramitología a partir de modelos de ventanilla única del Estado (VUC), reducción de las tasas de accidentalidad en colaboradores además de la mejora en los procesos de operación a través de modelos de “Construcción responsable” que siga los criterios del Desarrollo Sostenible, sin duda incentivará el crecimiento económico y por ende en la calidad de vida de la población.

  1. Inversión en infraestructura

Uno de los principales retos que se tienen como región es lograr la eficiencia en la inversión y la gestión de la inversión pública, para lo cual existen una serie de mecanismos jurídicos, institucionales y de procedimientos de gestión de inversión pública, que promueven el gasto público eficiente en infraestructura.

La región latinoamericana reducirá de manera significativa la pobreza, si los estados deciden invertir de forma eficiente y transparente en infraestructura, para ello, es menesteroso trabajar arduamente en modelos de financiamiento alterno a lo público, por medio de Asociaciones Público Privadas –APP- y dotar al sistema de reglas claras que promuevan la inversión en infraestructura.

En el caso de Guatemala, se ubica en el puesto 81 de 138 países, en el ranking de infraestructura, del Índice de Competitividad del Foro Económico Mundial; el promedio de velocidad para el transporte de mercaderías en el país era de 58 km por hora, hoy en

día ha descendido a 37 km. Como Estado no se puede procurar el crecimiento económico, si no cuenta con puertos, aeropuertos e infraestructura que favorezca la libre movilización de bienes y personas.

Según el Fondo Monetario Internacional (2016) existe una serie de mecanismos jurídicos, institucionales y de procedimientos de gestión de inversión pública, que promueven el gasto público eficiente en infraestructura.

Gestión de la inversión pública en América Latina y el Caribe
*Gráfico tomado del Informe del FMI, Perspectivas Económicas de las Américas, pág, 98.

Según este gráfico, en la mayoría de países de la región existen márgenes de mejora, es necesaria la modernización en el proceso de selección de proyecto. Existen deficiencias en la supervisión y el mantenimiento de los activos construidos.

Los países de ALC, deberán contar con marcos rigurosos para incrementar la inversión pública ya que existe una correlación directa en los indicadores de eficiencia de la inversión pública con la solidez de las instituciones rectorasRespecto a las asociaciones públicas – privadas, países como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, son los que cuentan con los entornos generales más propicios de la región.

Existen distintos países, como por ejemplo Guatemala, que ven su competitividad comprometida por la falta de inversión en infraestructura. De acuerdo al FMI, la infraestructura afecta el crecimiento potencial, es decir, que las deficiencias infraestructurales menoscaban el crecimiento de la región a mediano plazo.  

     2.Vivienda Social  

De acuerdo al Banco Interamericano de Desarrollo –BID- en América Latina y el Caribe, en la actualidad una de cada tres familias –un total de 59 millones de personas- en dicha región, habita en una vivienda inadecuada o construida con materiales precarios o carente de servicios básicos.

El estudio “Un espacio para el desarrollo: los mercados de la vivienda en América Laitna y el Caribe” del BID, refleja que los mercados de vivienda de 18 países de la región latinoamericana no están cubriendo la demanda de vivienda formal, especialmente para la población de bajos ingresos.

Según dicho estudio, para que América Latina y el Caribe pueda reducir el actual déficit habitacional exclusivamente con viviendas construidas por los gobiernos en el marco de programas de desarrollo urbano, se debería más que septuplicar la inversión en programas de vivienda pública, implicando un gasto de US$ 310.000 millones, o 7,8 por ciento del producto bruto de la región.

En Guatemala más de 1,5 millones de familias carecen de una vivienda adecuada. Por ello, otra de las áreas de oportunidad en que el sector construcción, debe trabajar es desarrollar y estructurar proyectos que cambien la forma tradicional. Es necesario profundizar en esquemas adicionales al tradicional canal bancario. Formas nuevas como leasing habitacional, ahorro programado, fondos de inversión y de ahorro, entre otros deben florecer para complementar el trabajo actual que realiza la banca nacional.

Las medidas de reactivación económica del sector construcción a nivel regional, pasan principalmente por las reformas a marcos regulatorios, la ampliación de medios de financiamiento y la movilización de recursos privados. Por ello, es de vital importancia que ante problemas regionales, como lo son la calidad de infraestructura y el déficit de vivienda, en el marco de instancias como FIIC, se generen propuestas para dar salida a este tipo de problemáticas, logrando así la dinamización de la economía a nivel regional.

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Productividad: hacia la adopción de más tecnología en Colombia

  • El estudio de productividad y Riesgos realizado por McKinsey Global Institute, en asociación con Camacol, dejó en evidencia la necesidad de mejorar el nivel de productividad, la gestión de los riesgos y enfocar esfuerzos gremiales en esa dirección.

Empresas colombianas, afiliadas a Camacol, unieron esfuerzos para analizar conjuntamente los niveles de productividad del sector y generar estrategias que permitan mitigar los riesgos propios de la actividad. En total fueron 14 constructoras que actualmente constituyen el 22% del mercado en el país.

La estrategia inició con un estudio, liderado por McKinsey & Co y Camacol, que puso en evidencia el nivel de productividad y la gestión de riesgos en el sector, incluyendo un análisis comparativo respecto a los demás sectores de la economía, situándolo en lugares con un gran potencial de mejora dentro de estándares internacionales.

Específicamente en el sector de la construcción, Colombia se encuentra en niveles de baja productividad, junto a países como México, Brasil, República Checa y Arabia Saudita. Entre los hallazgos del estudio destacan el hecho de que los constructores colombianos están por debajo del índice internacional en la implementación de nuevas tecnologías, que la llegada de constructores internacionales con nivel tecnológico más alto reduce los márgenes de acción de los nacionales, además hacen falta acciones a nivel empresarial para aumentar la implementación de nuevas tecnologías.

Otro factor directamente relacionado es la menor digitalización a nivel mundial del sector, donde la construcción se encuentra en los niveles más bajos. Al respecto Kevin Nobels, líder de Proyectos de Capital y Prácticas de Infraestructura en América Latina de McKinsey, indicó que “la construcción es el peor sector de todos en digitalización. La minería, por ejemplo, ha comenzado a invertir en innovaciones técnicas digitales”.

Una de las nueve dimensiones de la encuesta de mejores prácticas es la tecnología. Al aplicarse la encuesta a una muestra que involucraba las compañías constructoras más grandes del mundo, el porcentaje, fue de 48%, el segundo más bajo después de la dimensión de colaboración y de contratación, en la práctica de tecnología, Colombia alcanza apenas el 14%.  El promedio de la implementación de mejores prácticas de empresas internacionales fue de 67%, lo que quiere decir que este nivel está por debajo de la media, teniendo en cuenta el resultado anterior, se puede concluir que Colombia se encuentra por debajo del promedio, con un resultado del 61%.

En la práctica de tecnología se evalúan elementos como la implementación en tiempo real de Building Information Modeling (BIM) en niveles 3D, 4D y 5D; las herramientas de productividad de la fuerza laboral, que rastrea en tiempo real el estado de los trabajadores, horas trabajadas y desempeño; la automatización avanzada; los flujos de trabajo digitalizado de proyectos; entre otros.

Plan de implementación

A pesar de que los constructores que hicieron parte del estudio no han incorporado en gran medida las nuevas tecnologías, aspiran a actualizarse dentro de los próximos tres años. Los elementos que hacen parte de los planes de implementación de las organizaciones son: colaboración en tiempo real con BIM en todos los niveles, y herramientas de comunicación digital, apps y dispositivos móviles.

Adicionalmente, otros elementos que hicieron parte del estudio fueron las soluciones colaborativas de movilidad de construcción, flujos de trabajo de proyectos digitalizados, tecnologías por sensores y de comunicaciones, y herramientas analíticas avanzadas, de los cuales se esperan también aumentar el 7% de implementación. Los niveles más bajos del proceso fueron los de las herramientas de sondeo e inspección (Light Imaging, Detection, And Ranging -LiDAR-, entre otros) y materiales duraderos y ligeros (acero ligero, concreto autocurable usando bacterias y concrete cloth), de estos se proyecta un crecimiento e implementación de 42% y 29% respectivamente en los próximos tres años.

En cuanto a los riesgos en las organizaciones, se utilizó la taxonomía TEMPO (que mide cada componente de los riesgos por separado). En el espacio técnico (T) se encuentran los componentes de rendimiento de recuperación, las nuevas tecnologías y la operabilidad, integridad y contabilidad. Los otros componentes de la taxonomía son: ejecución (E), mercado (M), político y social (P) y organizacional (O). Los riesgos se priorizan en tres categorías: riesgos externos, riesgos a nivel de la industria y riesgos a nivel de la compañía.

El estudio de productividad y riesgos identificó las causas raíz de la falta de adopción de nuevas tecnologías y propuso algunas estrategias de mitigación que se describen así:

Causa raíz Estrategias de mitigación
Altos costos para implementar y ejecutar nuevas tecnologías. Planeación y negociación de largo plazo para adquisición de nuevas tecnologías. Priorizar la tecnología más urgente y buscar eficiencias para compensar adquisición de tecnología.
Cultura pasiva y manual que no promueve la innovación. Adopción de una cultura y valores basada en aceptación de fallas y emprendimiento. Mandatar la adopción de nuevas tecnologías mediante acciones del gremio o disposiciones regulatorias.
Baja perspectiva del beneficio y de la necesidad de mercado y cliente para innovar. Implementación de un área de innovación que identifique las tecnologías y beneficios del mercado. Aprendizaje del beneficio de las nuevas tecnologías y revisión de amenazas de la industria por no innovar- casos
Poca continuidad y consistencia en la implementación de nuevas tecnologías. Planeación y negociación de largo plazo para la adquisición de nuevas tecnologías. Revisiones periódicas de continuidad de tecnologías existentes e implementación de nuevas, con visión de corto y mediano plazo.

Se espera que, a partir de este estudio, Colombia y específicamente el sector constructor genere estrategias efectivas que permitan no solo aumentar los niveles de productividad y mitigar los riesgos, sino incrementar también de manera significativa el componente tecnológico, cuyo aumento le permitirá al país ubicarse en mejores estándares internacionales de competitividad.

Revisa la síntesis del estudio en:

https://camacol.co/sites/default/files/presentaciones_eventos/McKinsey%20Global%20Institute.pdf 

La obra pública avanza en Argentina, pero ya es tiempo de apostar a más construcción privada

Por Gustavo Weiss, Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción

La industria de la construcción enfrenta actualmente, en Argentina, un período de crecimiento  gradual y en aceleración, lo que ha posibilitado una reversión de la etapa de contracción de la actividad, que había regido en 2016.

El sector se ha recuperado en 2017,  tras un ejercicio precedente de gran caída. Así, la actividad de la construcción ha demostrado, una vez más, su capacidad de reacción, generando actividad en todos los sectores económicos y creando empleo en forma rápida. Esto posibilitó recuperar, prácticamente, los planteles que habían mermado en la etapa previa a la reactivación.

Para el actual período 2018, la inversión pública nacional en infraestructura será acompañada por un nuevo diseño del negocio al que apuesta claramente el Gobierno. Se trata del PPP, el programa de Participación Pública y Privada.
En cuanto a las previsiones presupuestarias en sí, este año serán similares a las de 2017, por lo que habrá que tener en cuenta, claramente, el impacto de los índices de precios como el IPC, que marcan un alza anual de alrededor de 25 por ciento. En ese marco, se apuesta a que los proyectos de PPP puedan canalizar parte de los fondos que se requieren para continuar con la evolución de las obras de infraestructura.

Institucionalmente, la Cámara Argentina de la Construcción apoya estos esquemas, pues el aporte privado permitirá concretar proyectos que de otra forma se verían pospuestos, pero estima que su puesta en marcha demandará más tiempo que el esperado por el Gobierno y llevará a un  2018 con menor producción, por ejemplo, de obra vial. Quizás  a partir de 2019 ya podrá verificarse en la realidad la influencia de las PPP en el mapa de obras.

Dentro de los principales sectores que adquieren una particular significación en cuanto a la inversión, se encuentra agua y saneamiento, priorizada por el Gobierno, pero que depende en gran medida, de créditos a obtener internacionalmente por la agencia pública que lleva a cabo los proyectos.

En cambio, progresan satisfactoriamente las inversiones en energías alternativas, con esquemas PPA (acuerdos de compra de energía futura). Las licitaciones convocadas para estos esquemas han recibido ofertas por dos o tres veces la capacidad requerida.

Entendemos que para ese éxito ha sido determinante que cada contrato sea de monto más reducido, más adecuado al mercado local, y con esquemas inteligentes de garantías al inversor que, en principio, incluyeron una garantía subsidiaria del Banco Mundial.

A largo plazo, en Argentina, como en el resto del mundo, se requerirá una muy importante inversión en infraestructura. La brecha crece en todo el mundo por la aparición de nuevas necesidades, por el acceso de nuevas capas de población a las ciudades y a los servicios y por el deterioro de las infraestructuras existentes por el uso intensivo derivado de los puntos anteriores.

Además serán necesarias inversiones para frenar el cambio climático y prevenir y mitigar los efectos de los desastres naturales.

Para concretar esas obras, el problema es esencialmente financiero pero creemos que las autoridades y la sociedad van convenciéndose, cada día más, de la urgencia de invertir en infraestructura, para asegurar  y mejorar la calidad de vida de la población y generar una productividad que permita pagar la inversión realizada.

Desde la Cámara Argentina vemos al 2018 con optimismo y, como lo mencionamos anteriormente, quizás con un crecimiento ya no impulsado por la obra pública, sino por la inversión privada.

Esta debería activarse fuertemente por la aparición del crédito hipotecario al comprador de viviendas.  El mercado de préstamos para unidades habitacionales  prácticamente no existía en Argentina, pese a la vieja tradición del país en la materia y  ha logrado quintuplicarse durante 2017, luego de la implementación de créditos en Unidades de Cuenta ajustables (UVAs).

Esa masa de crédito, orientada hasta ahora a la compra de unidades usadas, deberá aplicarse a generar una oferta de viviendas nuevas, para evitar una burbuja, es decir, una tendencia al aumento del precio de las unidades en oferta. Nuestra Institución trabaja para generar mecanismos que permitan el financiamiento de nuevos desarrollos.

En la Cámara tenemos como desafío para 2018 conseguir una transición ordenada de un sistema basado en la inversión estatal a otro en el que tenga creciente infuencia la inversión privada.

Creemos que será fundamental que estos cambios no afecten el empleo y la actividad, sobre todo en el interior del país y que dé tiempo a la adaptación de las empresas constructoras de vivienda social para convertirse en desarrolladores.

La paulatina merma, en las últimas décadas, de las políticas de crédito hipotecario derivó en el país en una profunda crisis habitacional, necesitándose, para revertirla, de una marcada convicción y aceptación social de los mecanismos tipo UVA, que en otros mercados ya están maduros y en vigencia desde hace tiempo, como es el caso de Chile y de otros países del propio continente.

Sería fundamental que Argentina se sume con mayor énfasis a estas líneas de acción, de modo de achicar la brecha que se ha abierto en la sociedad, impidiendo a gran parte de ella el acceso a viviendas dignas.

De ratificarse esta tendencia, se atendería a un perfil fundamental de la industria de la construcción, el vinculado a las obras de aporte directo al desarrollo social, que no tiene por qué realizarse a expensas del freno de las grandes obras públicas, que también, como dijimos, son necesarias para consolidar la evolución del país.