Categoría: Articulo

Una apuesta por la productividad en el sector de la construcción

2 de octubre Por Edwin Chirivi Bonilla, Director de Estudios Económicos y Proyectos Estratégicos de Camacol

  • De acuerdo con Mckinsey Global Institute – MGI, la construcción mueve recursos anuales equivalentes al 13% del PIB Global, cifra que asciende a $10 trillones de dólares.
  • Romper la inercia de baja productividad debe ser una apuesta integral que permita acelerar la trasformación del sector en línea con el avance que otros sectores productivos vienen dando. 

El reporte de Mckinsey agrupa los principales factores restrictivos del avance en la productividad del sector y describe las acciones más importantes que pueden desarrollarse de manera simultánea desde el enfoque empresarial, sectorial y de política pública para ganar en innovación y competitividad.

¡La construcción importa!…

El sector de la construcción es de gran relevancia en la estructura económica mundial. De acuerdo con Mckinsey Global Institute – MGI[1],  la construcción mueve recursos anuales equivalentes al 13% del PIB Global, cifra que asciende a $10 trillones de dólares. Con esas inversiones el sector emplea 7% del total de la mano de obra global.

Esta relevancia económica no ha estado directamente relacionada con un avance significativo en materia de productividad, y lejos de los resultados que se pueden observar en otros sectores.

Según el reporte del MGI “Reiventing construction – A route a higher productivity” publicado en el año 2016, la productividad laboral en el sector de la construcción ha crecido en promedio 1% en las dos últimas décadas, resultados que contrastan con el 2.8% que ha crecido la productividad en la economía global y el 3.6% que lo ha hecho la industria manufacturera en el mismo periodo. Las estimaciones del reporte muestran que cerrar la brecha de productividad que enfrenta el sector de la construcción podría aumentar su valor agregado a nivel global en 1,6 trillones de dólares, cifra que en términos relativos equivale al Producto Interno Bruto de Canadá o a un 2% de la economía global.

 Las causas de los modestos avances en productividad en el sector de la construcción hacen parte de una mezcla de elementos que se conjugan con una estructura empresarial altamente fragmentada, una mayor complejidad de los proyectos constructivos y comunes desfaces sobre los tiempos de ejecución y la rentabilidad esperada de los proyectos. El reporte de Mckinsey agrupa los principales factores restrictivos del avance en la productividad del sector en tres categorías: fuerzas externas, dinámica industrial y factores operacionales a nivel de las firmas. (Esquema 1).

 Esquema 1. Causas de la baja productividad en el sector de la construcción.

Fuente. Mckinsey Global Institute – MGI.

 En el nivel de fuerzas externas que limitan la productividad del sector de la construcción, el análisis del MGI identificó que la complejidad de los proyectos, la regulación y la informalidad generan brechas en el desempeño de las compañías. Desde la dinámica industrial, la fragmentación empresarial, de la desalineación en las estructuras contractuales y las características de los proyectos en relación con la demanda ha venido generando sesgos a la baja en el ejercicio de las firmas del sector. Asimismo, al interior de las empresas el estudio del MGI identificó que los cuatro elementos que más restan en la optimización de la operación de las compañías están relacionados con los procesos de diseño e inversión, la gestión integral de los proyectos, la disponibilidad de mano de obra y la limitada adopción de técnicas digitales y procesos de innovación.

Estos problemas que fueron identificados como causas raíz de la baja productividad en la construcción también tienen una serie de elementos sobre los cuales se pueden establecer acciones para contenerlos y revertir el proceso, conduciendo así la actividad hacia el cierre de brechas y el consecuente aumento en el desempeño integral de las firmas. De acuerdo con el reporte, hay siete áreas de trabajo que permitirían aumentar la productividad en el sector de la construcción entre 50% y 60%. Estos factores podrían ser potencializados a través de estrategias complementarias que movilicen al sector en una lógica de estandarización y procesos de manufactura, y lo alejaran del tradicional concepto de ejecución y gestión individual de proyectos.

El primer elemento clave sobre el que se debe repensar la productividad en el sector de la construcción tiene que ver con redefinir la regulación y aumentar la transparencia, en el sentido de racionalizar los trámites y los procesos de aprobación requeridos. El segundo está relacionado con renovar la estructura contractual entre desarrolladores y subcontratistas, de tal modo que cambie el esquema tradicional basado en evaluación por costos, hacia un modelo que integre de manera efectiva el trabajo colaborativo, la solución de problemas y la planificación integrada, tal y como se establece en los esquemas IPD (Integrated Project Delivery).

El tercer aspecto sobre el cual se pueden generar avances sustanciales en la productividad tiene que ver con una nueva concepción en los procesos de diseño e ingeniería de los proyectos. La estandarización de diseños y procesos constructivos que no requieren definiciones a la medida de cada proyecto, que puedan ser replicables de manera regular y que permitan minimizar la ejecución en sitio, pueden contribuir al aumento en la productividad. También el reporte del MGI menciona que mejorar el proceso de compra y provisión de insumos mediante una mezcla de mejores prácticas replicables de otras industrias, la inclusión de procesos de digitalización en la selección de proveedores y la centralización de ciertas acciones en el proceso de compras, pueden tener beneficios en tiempo, transparencia y menor precio por mayor escala.

 En una dirección similar, se recomienda mejorar los procesos de ejecución en obra mediante la implementación de sistemas de planificación rigurosos como Last Planner System, los cuales permiten que las actividades claves se desarrollan en tiempo y presupuestalmente alineadas. A esto se debe sumar la definición de indicadores claves de productividad que mejoren la relación entre desarrolladores y sub­-contratistas; con acciones complementarias en la articulación eficiente de procesos mediante la filosofía Lean de tal forma que se pueda minimizar la variabilidad en los rendimientos y reducir las pérdidas.

Por último, se describen dos factores fundamentales para aumentar la productividad en el sector. Por un lado, incrementar los procesos de adopción de nueva tecnología que pueden ir desde el modelaje a través de procesos de 5D Building Information Modeling, hasta el uso de técnicas avanzadas de análisis derivadas del internet de las cosas, los cuales facilitan el monitoreo, diagnóstico e intercambio de información en los procesos de planificación y ejecución de las obras. Por otro lado, se plantea el fortalecimiento de las habilidades y formación de la fuerza laboral, en relación con el uso de las últimas tecnologías y herramientas digitales, y el diseño de programas de aprendizaje y estabilidad laboral para los trabajadores.

 Estas acciones pueden desarrollarse de manera simultánea desde el enfoque empresarial, sectorial y de política pública. Ejemplos de programas para su implementación han sido bien documentados en países como China, Australia, Bélgica, Singapur, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, entre otros. Romper la inercia de baja productividad debe ser una apuesta integral que permita acelerar la trasformación del sector en línea con el avance que otros sectores productivos vienen dando. 

 [1] http://www.mckinsey.com/industries/capital-projects-and-infrastructure/our-insights/reinventing-construction-through-a-productivity-revolution

2 de octubre Por Edwin Chirivi Bonilla, Director de Estudios Económicos y Proyectos Estratégicos de Camacol

Los sismos de México y los constructores

25 de septiembre del 2017.  Por Karina Maldonado Andrews, Presidenta de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Delegación Sonora.

Los sismos han azotado al continente americano desde tiempos ancestrales, sus efectos devastadores se han presentado lo mismo en San Francisco que en Chile, lo mismo en Perú que en Nicaragua y Argentina.

El mes de septiembre del 2017  México fue  sacudido violentamente por  dos terremotos ( hasta el día 19 )  que tienen en el desamparo a  miles de  familias en el sur de nuestro  país, así como en la Ciudad de México (CDMX).

El 7 de septiembre un terremoto de 8.2 grados – el más fuerte en los últimos cien años–  afectó a  la CDMX  y  los  tres estados sureños de Oaxaca, Tabasco y Chiapas, entidades cuya accidentada orografía montañosa  ha dificultado las labores de rescate;  y nuevamente el 19 de septiembre – como hace 32 años-  la capital de nuestro país  y  los  estados vecinos de Morelos y Puebla sufrieron un terremoto de 7.1 en la escala de Richter.

Para dimensionar  la grave problemática generada por los efectos de los dos sismos comparto estos datos duros… muy duros:  fallecieron 407 personas –pérdidas irreparables a diferencia de las materiales-,  135 mil edificaciones han sido afectadas;  se estima hasta el momento que cerca de 50 mil inmuebles fueron considerados como pérdida total,  y  solo en el sur de México se estima que 2 millones 500 mil personas perdieron sus casas.

La infraestructura educativa mexicana sufrió la devastación de 7,398 escuelas;  por su parte  La Comisión Federal de Electricidad (CFE) empresa responsable de suministrar la energía en México informó que el 32% del  territorio nacional fue afectado por cortes de energía.

La respuesta de todos los sectores socio-económicos de México, así como de los tres niveles de gobierno: federación, estado y municipio, ha sido inmediata.

Ante una enorme presión social de la opinión pública nacional, un considerable porcentaje de los montos económicos (Prerrogativas)  que recibirán los partidos políticos para los gastos de las campañas  electorales del 2018, que incluyen la Presidencia, 128  Senadores, 500 Diputados federales y 2, 818 alcaldes,  se planea será  destinado a la atención de la tragedia.

Debo señalar que los 7 partidos políticos en México recibirán del gobierno federal  en el 2018  6 mil 778 millones de pesos  (aproximadamente 388 millones de dólares)  para el financiamiento de las campañas electorales, presupuesto aprobado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Los partidos políticos en un ejercicio de responsabilidad social respondieron de manera favorable, seguramente considerando la delicada situación.

Por nuestra parte los constructores afiliados a  las 44 delegaciones de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC)  distribuidas en el amplio  territorio nacional, estamos participando activamente en las labores de rescate en esta tragedia, cumpliendo con los protocolos que  CMIC ha establecido con la Secretaría de Gobernación  y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) fundada precisamente hace 32 años a partir del terremoto de 1985: sistema que ha contribuido a enfrentar con mayor efectividad y profesionalismo  los desastres como el que padecemos.

Uno de nuestros compromisos  como constructores es actuar directamente con la participación de los  trabajadores y  la maquinaria pesada de nuestras constructoras para remover los  escombros, pero cuidando en todo momento que no haya una sola persona atrapada.

Ciertamente que  el reto para los  constructores mexicanos representa una elevada responsabilidad, pues implica la reconstrucción de la infraestructura que ha sido fuertemente dañada.

Una de las acciones que nuestro Presidente Nacional de CMIC Lic. Gustavo Arballo Luján ha emprendido junto con los dirigentes de  organismos de la iniciativa privada  como el Consejo Coordinador Empresarial, la Confederación de Cámaras Industriales, y la Asociación de Bancos de México entre otros:  el 20 de septiembre –  un día después del temblor-  crearon el Fideicomiso Fuerza México, con el objetivo de canalizar los donativos y aportaciones de personas, organismos y empresas para la reconstrucción en los estados afectados por los sismos.

Ante la situación de emergencia que vive nuestro país, el propio Lic. Arballo quien ha visitado personalmente varias de las zonas afectadas,  ha hecho un llamado para propiciar las necesarias modificaciones al Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2018, puesto que las reparaciones son inversiones que no estaban contempladas  y  que son absolutamente necesarias para enfrentar la reconstrucción de dichas zonas.

En las delegaciones de CMIC  hemos establecido  centros  de acopio para recibir y canalizar equipos que son indispensables para enfrentar la contingencia, como: palas, picos, barrenos, cascos, guantes de carnaza, cuerdas, mazos y carretillas.

Debo reconocer y agradecer la noble solidaridad que han mostrado para nuestro país las brigadas internacionales de rescate de Israel, El Salvador,  EEUU, Honduras, Japón, Panamá, Ecuador, Honduras,  España, Francia, Colombia, Argentina, Chile, Costa Rica y Perú, entre otras, que de manera incansable, de día y de noche, se han unido a nuestros brigadistas mexicanos, el Ejército y la Marina Nacional, la Cruz Roja  y  los miles de voluntarios anónimos, para todos juntos salvar la vida a miles de mexicanos. Diversas cámaras de la FIIC hicieron llegar su solidaridad y muestras de condolencias a la CMIC, que también valoramos y agradecemos.

¡Gracias!

Los constructores mexicanos responderemos con todo el profesionalismo que caracteriza a nuestro gremio por iniciar  de inmediato  las labores de reconstrucción que nuestra infraestructura nacional requiere.

En estos momentos y  más que nunca, nuestro país nos necesita.

Tengo  la  plena  convicción que nuestro México saldrá nuevamente adelante. Los mexicanos lo hemos comprobado en el pasado, lo haremos una vez más en el presente.

¡Que así sea!

25 de septiembre del 2017 Por Karina Maldonado Andrews, Presidenta de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción Delegación Sonora.

 

Ley de infraestructura: en marcha en Colombia ( 2ª. Parte )

11 de septiembre del 2017.  Por: Santiago Pérez Buitrago, Director Jurídico de la Cámara Colombiana de Infraestructura  y Efrén Ordoñez, Coordinador Jurídico de la CCI.

Nota: continuamos con la  2ª. parte y final del artículo de CCI. Aquí la primera parte:  http://fiic.la/blog/2017/09/04/ley-de-infraestructura-en-marcha-en-colombia-1a-parte/

 

Cuestionamientos a la ley 1682 de 2013

Otra vuelta de tuerca acontece con las censuras endilgadas a la Ley de Infraestructura. Los reproches son tan puntuales que, pudieran parecer un memorial de agravios, sin embargo, las reflexiones en torno a los asuntos problemáticos son una invitación a los distintos actores a repensar los aspectos regulados en la ley y a deliberar sobre las herramientas adicionales para no desfallecer en el intento de tener un ordenamiento jurídico adecuado a los requerimientos que demanda la realidad nacional.

¿Hemos avanzado en la solución de los problemas que aquejaron a los contratos anteriores? O en otras palabras: ¿ha servido la ley 1682 de 2013 en la solución de los problemas identificados por el panel asesor? A partir de lo ya mencionado, la conclusión a la interrogante es un “sí condicionado”.

Y los condicionamientos devienen en las siguientes razones:

Asuntos pendientes de resolver

Los temas arqueológicos se han convertido en el nuevo fantasma de las ejecuciones contractuales y sus quehaceres resultan de muy difícil manejo por parte de los ejecutores.

La licencia y los trabajos se asignan a un arqueólogo y no al proyecto, ello perjudica los avances en la ejecución pues los criterios y los métodos del experto en arqueología no son cuestionables por el contratista.

Pese a que el Icanh ostenta una competencia genérica en el resguardo y gestión del patrimonio arqueológico, antropológico e histórico de Colombia, las actividades específicas como extracción y custodia están bajo la responsabilidad de un profesional, a diferencia de lo que acontece con las licencias ambientales que son del resorte del concesionario.

La propuesta es que la licencia se asigne al proyecto y que las actividades de extracción y custodia sean ejercidas por profesionales subordinados al proyecto, pero con la supervisión del experto delegado por el Icanh.

En consulta previa: producto y trámite necesario en materia ambiental, seguimos pendientes de la Ley Estatutaria que determine las causales para proceder a su trámite, las reglas procedimentales, las obligaciones que deben asumirse en el marco de un contrato, los responsables en tramitarla y quién debe de asumir sus costos, entre otros.

Las entidades estatales deben aplicar la ley y utilizar la expropiación en sede administrativa, las razones particulares son:

  1. las entidades contratantes tienen mayor nivel de experticia de la gestión y la adquisición de predios, ello redunda en beneficio de la concentración de las actividades prediales.
  1. B) En la sede administrativa se agilizaría la disponibilidad y la adquisición predial, quedando en discusión los efectos económicos pretendidos por los interesados. 

Temas a medio camino

Predial: hoy quedan sobre la mesa temas como:

  1. A) nivel de comprensión de los jueces y los funcionarios sobre el alcance pretendido con la ley de infraestructura
  2. B) existencia de personal disponible para llevar a cabo la tarea titánica de atender los requerimientos de los contratos que se adjudiquen.
  3. C) La necesidad de complementar lo concerniente al saneamiento predial.

Traslado de las redes: aunque el motivo de la ley fue dotar a los proyectos de una vía jurídica para solucionar la superposición del proyecto con la red existente, en la práctica se observan diferencias entre los concesionarios y los propietarios de la red de quien asume los costos y la responsabilidad. Igualmente, hay problemas con la certeza de la red a la que se traslada.

 Normativo: se empezó a observar una nueva atomización normativa en temas de infraestructura, prueba de ello es la reglamentación normativa e institucional por parte de las entidades contratantes, proceder que va en contra de la ley, contrato y de lo aconsejado por la comisión de expertos.

 Ambiental: es necesario definir el concepto de rondas de ríos y cuáles son las franjas que integran dicha área. La anterior fijación incide en la determinación de los predios que se ubican en dichos sectores. Aun cuando el asunto tiene un carácter mixto, la definición es de competencia de la Autoridad Ambiental, pero al parecer no son claros los límites y las capacidades del Anla y las Corporaciones Autónomas Regionales.

Temas nuevos

Tributario: las recientes reformas tributarias y la expedición del marco regulatorio han acrecentado la desconfianza en torno a la seguridad jurídica de los contratos, pues pese a que se han incorporado reglas para el manejo de la transición y del riesgo tributario, las mismas no se están aplicando, y en el corto plazo adquirir más deuda para atender la nueva tarifa es complejo.

Administrativo: ausencia de respuesta oportuna con ocasión de la transformación institucional del Incoder a la ANT, lo cual impacta los plazos del contrato. Falta de entrega de información por parte del Incoder para los estudios de títulos.  La información que reposa en Catastro, Incoder y Registro se encuentra desactualizada. La falta de apoyo por parte de las autoridades locales frente a las ocupaciones ilegales, entidades que se niegan a practicar desalojos y restituciones, conforme lo ordena la ley, cuando es requerido por el contratista.

Antes de poner punto final, es importante insistir en la importancia y necesidad de una adecuada gestión contractual por parte de las entidades contratantes, en aras de articular la institucionalidad del sector público y de interpretar correctamente las normas y contratos.

Para finalizar, pese a que las consideraciones en uno y otro sentido resulten dividas, lo que parece positivo a partir de la expedición de la ley 1682 de 2013, es que hay avances en las materias y que el terreno ganado no se puede perder por consideraciones y tintes particulares o simplistas, la senda está marcada y será necesaria la participación de los actores interesados para seguirla construyéndola en beneficio de la visión país.

11 de septiembre del 2017.  Por: Santiago Pérez Buitrago, Director Jurídico de la Cámara Colombiana de Infraestructura  y Efrén Ordoñez, Coordinador Jurídico de la CCI.

Ley de infraestructura: en marcha en Colombia. (1a. parte)

4 de septiembre del 2017.  Por: Santiago Pérez Buitrago, Director Jurídico de la Cámara Colombiana de Infraestructura  y Efrén Ordoñez, Coordinador Jurídico de la CCI.

El próximo 22 de noviembre se cumplen cuatro años de la expedición de la Ley 1682 de 2013, conocida como la Ley de Infraestructura. Junto con la Ley 1508 de 2012, se convirtieron en los dos marcos normativos de referencia del Gobierno para lograr que la locomotora de la infraestructura avanzara. Hoy cuatro años después de la puesta en vigencia, las percepciones sobre ella son diferentes y los interrogantes aún subsisten.

 Las concesiones más importantes en Colombia, hasta la expedición de la ley de Asociaciones Público Privada, fueron los proyectos viales adjudicados de primera, segunda y tercera generación de concesiones, las concesiones portuarias y los contratos para la modernización del Aeropuerto El Dorado.

La primera generación vial vio la luz en el mandato del Presidente César Gaviria, quien no solo intentó definir una política pública en materia de transporte con la elaboración del documento Conpes 2597 de 1992, sino además propició la creación de un marco jurídico con la expedición de las leyes 80 y 105 de 1993 para el otorgamiento de proyectos de infraestructura. Las restantes generaciones de Concesiones fueron estructuradas y adjudicadas durante los gobiernos de los presidentes Samper, Pastrana y Uribe.

No obstante la buena intención de las iniciativas adjudicadas, la crisis económica mundial de los años 98 y 99 precipitó el surgimiento de las controversias contractuales e hizo patente los palos en la rueda que atravesaban los contratos de la primera generación.

Ello trajo como consecuencia que los proyectos de concesión transitaran por momentos complicados en el lapso del 2000 al 2005, pues durante este interregno en los primeros tribunales de arbitramento, acontecieron las primeras reestructuraciones de dichos contratos y se lograron salidas conciliadas a algunos de los asuntos de carácter litigioso.

Pese a los esfuerzos de las partes para recomponer el camino y marchar por una senda más optimista, los sucesos acontecidos durante esos años evidenciaron que los temas que afectaron a las concesiones, lejos de mitigarse, parecieron incrementarse. Las problemáticas asociadas a la adquisición predial, al licenciamiento de obras, a la aceptación social de los proyectos y al trámite de consultas previas aparecieron durante cada uno de los contratos de las generaciones siguientes; eventos que retrasaron los cronogramas de obra e incidieron en el cumplimiento de los plazos de las etapas de construcción.

Los anteriores sucesos no solo han sido mencionados en la literatura especializada sobre el tema, sino también fueron tratados en los documentos Conpes 3107 y 3133 de 2001, 3413 de 2006 y 3571 de 2007, entre otros.

Como consecuencia de la supervención de los eventos antes descritos, surgió una percepción generalizada de mejorar el modelo concesional y de infraestructura. Las situaciones observadas repercutían negativamente en la competitividad, constituyéndose así como un obstáculo para el desarrollo económico.

El estado de cosas y la comisión de expertos

 Durante su campaña política a la presidencia, Juan Manuel Santos enfatizó que su programa de gobierno en materia económica tendría como objetivos fundamentales buscar dinamizar la economía nacional a partir de la exploración y explotación de recursos  naturales en el territorio colombiano, la promoción de Colombia como un estado sólido y con incentivos para inversiones a largo plazo y con la armonización entre los sectores productivos, el desarrollo ambiental sostenible y la responsabilidad social empresarial.

Asimismo, promovería el crecimiento económico a partir de la integración logística, buscando, principalmente, integrar las distintas regiones de Colombia, y estas a su vez con el exterior.

El Plan Nacional de Desarrollo 2010 – 2014 identificó cinco sectores claves para lograr los objetivos propuestos en campaña:

+ Innovación

+ Sector agropecuario

+ Vivienda

+ Infraestructura

+ Sector minero-energético.

El Gobierno Nacional consciente de los atrasos en materia de infraestructura y de los contratiempos sufridos por las concesiones viales, buscó establecer un diagnóstico del sector y trazar una estrategia para poner en marcha la “locomotora de la infraestructura”. En otras palabras, conocer y resolver los intríngulis que resultaban de vital importancia para el sector.

Una primera medida fue tramitar en el Congreso la Ley de Asociaciones Público Privada para modernizar el esquema tradicional de colaboración entre los sectores público y privado. Luego, vino la convocatoria a un selecto grupo de expertos para que evaluaran y discutieran sobre las causas del atraso y los obstáculos de la infraestructura de transporte y a su vez plantearan alternativas y sugerencias para la solución de dichas problemáticas.

La Comisión de Infraestructura, nombre dado a la misión de expertos, identificó los principales cuellos de botella y planteó una serie de alternativas a las dificultades identificadas. Las conclusiones del estudio fueron consignadas en un informe del año 2012, en donde, a grandes rasgos, establecieron un listado de los problemas y un bloque de cuatro ejes temáticos con recomendaciones a seguir:

Entre las situaciones problemáticas identificadas se encuentran:

+Adquisición predial

+ Expropiación en sede judicial

+ Tramites de consultas previas

+Licenciamiento ambiental

+Financiamiento de proyectos

+ Atomización normativa en materia de infraestructura de transporte.

+Ausencia de articulación de las entidades del Estado (nivel nacional y nivel local).

A la par, agruparon las recomendaciones en cuatro ejes temáticos: arquitectura institucional, ajuste al marco normativo, estructuración y adjudicación de proyectos de participación privada en infraestructura y financiación de proyectos.

Fruto de las recomendaciones de la comisión, surgieron las implementaciones de las leyes 1682 de 2013, mejor conocida como Ley de Infraestructura, y 1742 de 2014 y sus decretos reglamentarios. Las medidas de corte jurídico pretenden contrarrestar las deficiencias del orden y gestión contractual, predial, ambiental, redes y superposición de proyectos con títulos mineros, todos identificados en el informe. En otras palabras, las normas mencionadas son mecanismos legales para mitigar los principales cuellos de botella identificados por el panel.

Balance

Hoy casi cuatro años después, al hacer un corte cuentas, el balance parece arrojar un saldo equitativo, sin embargo, la objetividad de los datos presenta un saldo de uno a cero a favor de la ley, veamos:

En normatividad y competencia: la ley 1682 de 2013 brindó un marco se concretó la participación de entidades como el Igacc, Cisa, los jueces, los operadores y dueños de las redes y el ministerio de transporte en relación con los proyectos.

 En materia predial: se presentó un avance significativo con el saneamiento predial automático derivado de la declaratoria de utilidad pública de los proyectos.

Las disposiciones normativas pretenden resolver, de un solo tajo, la indefinición existente en relación con predios de historial registral dudoso.

Así, otro logro significativo en este ámbito, es el concerniente a la cualificación que se le otorga al avalúo y los peritos valuadores, limitando la participación en esta actividad a posibles especuladores y a personas que carecen de experticia.

 En materia ambiental: se estableció un parámetro por ajustes y cambios menores en la licencia ambiental, ello sometido a que las obras impliquen impactos ambientales adicionales, regla que evita, en teoría, que los contratistas incurran en trámites largos y engorrosos.

 En materia de traslado de redes: la idea de incorporar reglas para determinar obligaciones y competencias en el traslado de redes resultó novedosa en relación con anteriores ordenamientos, lo anterior, sin perjuicio de que en la práctica se estén presentando inconvenientes entre contratista y titulares de la red.

 En los asuntos mineros: atendiendo los derechos de los mineros, el otorgar prioridad en el acceso al material de cantera y de construcción a los proyectos resulta de gran significado, ya que garantiza un suministro regular de materiales para la obra.

Antes de formular reflexiones sobre los escollos que la Ley de infraestructura no solventa, resulta importante comparar algunas de las afirmaciones mencionadas anteriormente con los resultados de la encuesta realizada por la CCI a los concesionarios que padecen el día a día de la norma en sus proyectos. A grandes rasgos, el panorama resulta positivo, aunque falta mucho:

En expropiación de predios: la percepción de quienes piensan que hay mejoras y quienes consideran que la mejora es leve presenta un empate del 48% cada uno.

Adquisición de predios: los resultados son 39% pero hay una mejora y 43% para quienes estiman la mejora como leve.

 En licenciamiento ambiental: la mejora se percibe con un 52%.

En consulta previa y traslado de redes: los datos obtenidos no son buenos, hay un sector con un 35% que afirma no haber mejoras y otro grupo con 52% que considera que las mejoras apenas son leves.

Nota: por razones de espacio la Comisión Editorial del portal de FIIC decidió segmentar en dos secciones la colaboración de CCI.

4 de septiembre del 2017.  Por: Santiago Pérez Buitrago, Director Jurídico de la Cámara Colombiana de Infraestructura  y Efrén Ordoñez, Coordinador Jurídico de la CCI.

La Importancia de las Alianzas Estratégicas en la Construcción Sustentable

21 de Agosto del 2017. Por Ing. José Carlos Martins, Presidente de la Cámara Brasileña de la Construcción.

En mayo del 2017  la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción recibió en la ciudad de Brasilia al Coordinador de la Alianza Global para los Edificios y la Construcción Frédéric Auclair, quien nos presentó datos de gran interés para el sector de la Construcción.

Señaló que el uso de la energía en los edificios y su construcción representan más de un tercio del consumo global de la energía final, lo que  provoca  casi un cuarto de las emisiones de gases del efecto invernadero (GEI) en todo el mundo.

Afirmó que  el incremento de la población en las ciudades y el aumento del poder de consumo en las economías emergentes, significa que la demanda de energía en los edificios podría  aumentar hasta un 50%  en el 2050.

89º Encuentro Nacional de la Industria de la Construcción. Frédéric Auclair, Coordinador de la Alianza Global para los Edificios y la Construcción.

GABC: una acción a tiempo

Ante esa amenaza nuestro sector lanzó una acción firme: la Alianza Global para los Edificios y la Construcción (GABC). (The Global Alliance for Buildings and Construction, GABC)

Una iniciativa lanzada en la COP21*, como parte de la Agenda de Acción que se inició en Lima y fue llevada a París. (*Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático) 

  

En diferentes regiones del planeta hay investigadores e instituciones  trabajando para reducir esas emisiones.

La GABC desea marchar a la par de esas iniciativas.

Después de dos décadas de las discusiones de Paris, en la COP 21, se detectó  que faltaba incluir al  sector de la construcción.

Al interactuar con las ciudades encontramos claramente las fuentes de contaminación, como son las generadas por  los vehículos automotores.

Sin embargo, en  relación con los edificios no hay tal  claridad.

Los estudios estadísticos han revelado que el transporte y la construcción, se encuentran  en  niveles similares en relación con la contaminación.

Gradualmente las compañías automotrices están modificando el diseño y la fabricación de los vehículos automotores.

 

Lo mismo debemos hacer con los edificios. El sector de construcción ofrece el mayor potencial de reducción de gases de efecto invernadero, economizando costos, obteniendo ganancias a través de la implementación de las tecnologías, las políticas y los proyectos de los edificios. Poco a poco, esa consciencia se extiende en nuestro sector de la construcción y los cambios se están realizando. Tenemos que estar atentos a las nuevas oportunidades de inversión.

IFC

Además de ello, en el mismo evento, recibimos al representante del IFC/Banco Mundial, Edward Borgstein, Consultor de Ciudades y Negocios Climáticos para Latinoamérica y Caribe, quien habló  sobre la actuación del IFC (International Finance Corporation) institución del Grupo Banco Mundial que trabaja con el sector privado, y entre sus acciones se encuentra el  impulso al desarrollo sustentable de las ciudades,  buscando que los países cumplan con sus compromisos firmados en París en la COP 21.

La actuación del IFC en las ciudades se justifica por su importancia como generadoras del 80% del PBI global y el 70% de las emisiones globales de GEI.

Además, la infraestructura de las ciudades define parámetros claves para la productividad, el impacto en los cambios climáticos, la creación de empleos y bienestar de los ciudadanos.

Por lo tanto, el IFC tiene la oportunidad, a través del financiamiento del ambiente y la infraestructura construida en las ciudades aporta a la reducción de emisión de gases del efecto invernadero y a la vez  promociona el desarrollo sustentable en Latinoamérica.

EDGE

En este contexto se desarrolló EDGE: una herramienta gratuita que ayuda a proyectar edificios con reducciones en la intensidad del uso de recursos naturales. Es un sistema de certificación de construcción sostenible (aplica a  edificios, vivienda y edificación en general) para los mercados emergentes creado por IFC. Se trata de un proceso de certificación rápida y económica que permite a los constructores optimizar sus diseños de forma medible, generando un producto inmobiliario certificado más promocionable y una mejor inversión para el comprador, opera ya en más de 120 países del mundo.

EDGE se estructura como una herramienta en línea; un estándar de sustentabilidad que tiene el objetivo de la reducción comparado con una construcción local y un proceso de certificación para dar visibilidad a los que ya están trabajando con sustentabilidad.

Hay información bastante detallada y completa sobre este tema en el siguiente artículo de FIIC: IFC, International Finance Corporation y FIIC

Por lo tanto, consideramos necesario que de una manera práctica el sector de la construcción aporte sus acciones a los acuerdos globales, considerando los trabajos presentados por las organizaciones del  panel como la Alianza Global para los Edificios y la Construcción (GABC) y el International Finance Corporation  (IFC/Banco Mundial).

21 de Agosto del 2017. Por Ing. José Carlos Martins, Presidente de la Cámara Brasileña de la Construcción.

Intensa actividad de la Cámara Argentina de la Construcción

14 de agosto del 2017. Por Ing. Gustavo Weiss, Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción.

Han iniciado los preparativos para el LXXVII Consejo Directivo de FIIC y el 31° Congreso Interamericano de la Industria de la Construcción FIIC, que se celebrará del  2  al  5 de octubre del  2017  en el que la Cámara Argentina de la Construcción será la anfitriona.

Se confirmaron las participaciones de altos funcionarios de BID, CAF, CII, Autoridad de Infraestructura de UK, Fundación Getulio Vargas, entre otros, además de la presencia de representantes de FIIC y CICA en diversos paneles.

Se tratarán temas relacionados a: Desarrollo Urbano, Movilidad Sustentable, Uso del Suelo, Infraestructura en Latinoamérica, Acceso al Mercado para Empresas de la Región y Promoción de las Medianas Empresas Latinoamericanas de Construcción.

Sobre el contexto geopolítico internacional, expondrá Nick Clegg, Ex Vice Primer Ministro Británico y Líder del Partido Liberal Democrático.

También se realizarán  paneles sobre la educación del futuro, con participación de representantes de FIIC, de la Cámara Argentina, y de autoridades públicas. Se contará además con destacados expositores internacionales como Alex Rovira, Cristóbal Cobo, Santiago Bilinkis.

En cuanto a otras actividades de la Cámara, destacamos las siguientes:

La labor de la Mesa Sectorial de la Vivienda, algo que la Cámara viene promoviendo desde sus comienzos, está dando sus frutos. Su trabajo derivó en la creación de planes oficiales de vivienda para sectores medios y para el financiamiento hipotecario.

Como siempre se están realizando presentaciones ante diversas comisiones del Poder Legislativo, en las que se discuten proyectos de ley de interés para el sector.

Al mismo tiempo, cada una de las áreas que componen la Cámara, lleva adelante diferentes iniciativas:

La Gerencia Técnica elabora informes, a partir de los cuales genera indicadores sobre actividad y costos. Este año, además, se complace en anunciar las nuevas herramientas digitales: la biblioteca documental, que reúne sus publicaciones más destacadas, y la app donde se pueden consultar los indicadores más importantes del sector.

La Gerencia, a su vez, coordina el Área de Pensamiento Estratégico (APE), que realiza estudios sobre temas como: la evolución de la productividad del sector, la producción en obra de la vivienda social y estudios de precios comparados con otros países a través de FIIC.

Otro trabajo significativo fue el perfeccionamiento de la propuesta de obras para la próxima década, mediante un análisis regional detallado sobre las necesidades de inversión. En ese sentido, se incluyen los proyectos “Pensar el Futuro” en la Provincia de Santa Fe y el Área Metropolitana de Buenos Aires, y las jornadas “Córdoba Piensa”.

Por otro lado, el programa APE Disruptivo busca ideas trascendentales que puedan generar un impacto social, y acompaña a los proyectos hasta su concreción. Se destaca el apoyo a investigaciones sobre:

  • “Filtros para la reducción del arsénico en el agua de consumo, en la región pampeana”.
  • “Filtros de bajo costo para el tratamiento de aguas para riego (con materiales sobrantes de construcción)”.

La Gerencia de Desarrollo e Integración coordina el trabajo de las Comisiones y la organización de la Convención y los Consejos Federales, donde se reúnen socios de todo el país. Este año, ya se celebró el primero en Mar del Plata y se está preparando el próximo en la ciudad de Santa Fe.

Esta Gerencia nuclea las áreas de InnovaciónEspacio PyME y Comunicación.

Respecto a la primera, podemos destacar el lanzamiento de Innovación Abierta, un concurso que busca soluciones innovadoras a las problemáticas comunes en la industria. También tuvo a su cargo un taller-seminario sobre innovación, que fue presentado en la Exposición Batev.

Dentro del Espacio PyME se están organizando desayunos de integración para socios de pequeñas y medianas empresas, los cuales les permiten establecer contacto con las autoridades de aplicación de los regímenes PyME.

La Comisión de Integración prepara actividades para jóvenes constructores con el objetivo de facilitar su integración a la actividad institucional. Una de sus iniciativas fue la organizaron de talleres sobre Planificación y Energía.

La Comisión, además, organizó cursos junto a las áreas institucionales de jóvenes de las entidades representativas de otros sectores productivos (Industria, Agro, Bolsa, Comercio, Bancos).

La Escuela de Gestión, por su parte, presenta una gran variedad de actividades de capacitación para las distintas necesidades del sector:

  • Educación Ejecutiva, con más de 100 cursos dictados anualmente para los cuerpos técnicos y profesionales de las empresas constructoras.
  • Pasión por construir, para jóvenes profesionales.
  • Puente de estudiar a construir, para estudiantes.
  • Proyecto Visión 2020, para jóvenes futuros dirigentes.

Al mismo tiempo es miembro y sede del BIM Forum Argentina, desde el cual busca promover la implementación de la herramienta BIM en nuestro país. Además tiene a su cargo el área de Investigación y desarrollo, y elaboró el Mapa de Competencias Laborales para empresas constructoras.

Otra actividad a destacar es la de Prospectiva, la cual preparó un estudio junto al gremio de los trabajadores, el Ministerio de Educación y el de Trabajo y la OIT, acerca de la posible evolución futura del trabajo en el sector, y las capacidades requeridas por los trabajadores. En base a estos resultados, se presentaron propuestas para la adecuación de la formación profesional.

A 81 años de su creación, la Cámara Argentina de la Construcción se esfuerza para estar activa, con el fin de mantener intacto el espíritu emprendedor de sus fundadores.

14 de agosto del 2017. Por Ing. Gustavo Weiss, Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción.

Mejores Perspectivas Económicas 2017 para Latinoamérica

7 de Agosto 2017. Por: Ing. Ricardo Platt, Presidente de FIIC

Tanto la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, una de las cinco comisiones regionales de la Organización de Naciones Unidas) como el Fondo Monetario Internacional  (FMI) estiman recientemente proyecciones económicas mejores para Latinoamérica en 2017 y 2018, respecto a los años más recientes.

La CEPAL

Por su parte la CEPAL considera en sus más actualizadas proyecciones del crecimiento económico para Latinoamérica y el Caribe que en 2017 el PIB de esta región crecería un 1,1% en promedio, después de dos años consecutivos de contracción económica.

Las economías de Centroamérica y México aún mostrarían un dinamismo notoriamente mayor al de las de América del Sur.

La proyección considera un contexto internacional que, en términos generales, es más favorable que el de los dos últimos años. En particular, la economía mundial muestra un mayor dinamismo y crecería este año a una tasa del 2,7%, tres décimas por encima del crecimiento de 2016, impulsada por un mejor desempeño tanto de las economías desarrolladas como de las economías en desarrollo.

El volumen de comercio mundial está mostrando una mejor dinámica, ya que ha acelerado su tasa de crecimiento respecto de la observada en los últimos años, aunque todavía permanece en niveles bajos; también los precios de los productos básicos han mostrado una recuperación respecto de los niveles promedio observados el año pasado.

Además, los mercados financieros internacionales han mostrado durante la primera mitad de este año niveles bajos de volatilidad, los flujos de capital de cartera hacia las economías emergentes han aumentado y los precios de los activos financieros, en particular en los mercados accionarios, se han fortalecido de forma casi generalizada, apoyados en las mejores perspectivas de crecimiento de la actividad económica para este año.

A pesar de la menor volatilidad financiera, se ha observado un aumento en los indicadores que miden la incertidumbre global respecto de las políticas económicas. Esto último responde principalmente a la percepción de mayores riesgos vinculados con factores geopolíticos, así como riesgos respecto de políticas comerciales tendientes al proteccionismo.

Un hecho distintivo respecto de 2016 es que se espera que este año todos los países de la región presenten tasas positivas de crecimiento, con excepción de la República Bolivariana de Venezuela —cuyo PIB caería un 7,2%— y dos países del Caribe (Santa Lucía y Suriname, cuyo PIB caería un 0,2%)

A continuación una gráfica sencilla que resume las expectativas del crecimiento del PIB regional:

EL FMI

Por su parte el FMI en la actualización realizada el 27 de Julio de las perspectivas de la economía mundial dice que la recuperación se está afianzando.

Indica que el repunte del crecimiento mundial previsto en la proyección respectiva de abril continúa por buen camino, y se proyecta que el producto mundial aumentará 3,5% en 2017 y 3,6% en 2018.

Las proyecciones totales del crecimiento mundial no han cambiado desde abril, pero se integran ahora por contribuciones ligeramente diferentes de las economías nacionales.

En el caso de Estados Unidos, las proyecciones de crecimiento son más bajas que en abril, principalmente porque se presume que la política fiscal será menos expansiva de lo previsto.

Se han revisado al alza el crecimiento de Japón y, en particular, el de la zona del euro, donde una actividad sorpresivamente positiva a fines de 2016 e inicios de 2017 apunta a un fuerte ímpetu.

También se revisaron al alza las proyecciones de crecimiento de China por al vigor del primer trimestre de 2017 y a la expectativa de que continúe el respaldo fiscal.

En las economías avanzadas, la inflación se mantiene moderada y generalmente por debajo de las metas; en varias economías emergentes, como Brasil, India y Rusia, también ha estado retrocediendo.

Sobre Latinoamérica indica que tras contraerse en 2016, la actividad económica de América Latina irá recuperándose poco a poco en 2017–18, de acuerdo con las previsiones, a medida que países como Argentina y Brasil se recuperen de la recesión.  Estima para Latinoamérica crecimiento del 1,0% en 2017 y del 1,9% en 2018.

En comparación con la edición de abril último del informe de perspectiva económica mundial, el crecimiento de Brasil que se pronostica actualmente para 2017 es más elevado, gracias al vigor del primer trimestre, pero la persistente debilidad de la demanda interna y la agudización de la incertidumbre en torno a la situación política y a la política económica se verán reflejadas en una recuperación más moderada y, por ende, en un crecimiento menor en 2018.

El pronóstico de crecimiento de México en 2017 aumentó de 1,7% a 1,9%, empujado por la fortaleza de la actividad en el primer trimestre del año, en tanto que no ha habido cambios en el pronóstico para 2018.

Las revisiones para el resto de Latinoamérica son principalmente a la baja, incluido un nuevo deterioro de las condiciones en Venezuela:

En Resumen

En general las proyecciones de éstos y otros especialistas del ramo consideran que se está consolidando una recuperación económica regional pausada, pero que contrasta con las caídas de diversos grados aunque mayor o menormente sostenidas de años recientes.

Son pues buenas noticias, no para echar campanas al vuelo, pero sí para dar pie a un optimismo moderado y cauteloso, noticias y circunstancias que esperemos continúen fluyendo en esa dirección.

7 de Agosto 2017. Por: Ing. Ricardo Platt, Presidente de FIIC

El nuevo modelo de acceso a la vivienda en la Argentina

31 de julio de 2017.  Por Ivan Szczech.  2º Vice- Presidente Federación Interamericana de la Construcción – Presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara Argentina de la Construcción.

La República Argentina está transitando por un período de cambios profundos en su política de acceso a la vivienda. Actualmente no estamos logrando absorber con la oferta de vivienda que generamos la demanda creciente de la sociedad.

La única solución al déficit habitacional comprende la construcción de vivienda social que debemos complementar con estas acciones: modelos de asociación público privada, herramientas de acceso al crédito o microcrédito y modelos de construcción alternativos que permitan más soluciones a menor costo.

El déficit habitacional en Argentina alcanza los 3.500.000 de hogares, de los cuales 2.000.000 son de carácter cualitativo y 1.500.000 de carácter cuantitativo. Esto ha ido aumentando  con un crecimiento vegetativo  de 160.000 hogares por año.

Del 2010 al 2016 el crecimiento fue exponencial, impactando más en el déficit cualitativo que en el cuantitativo.

Por otro lado tenemos un bajo stock de créditos hipotecarios en función del PIB, que es el más bajo de la región como consecuencia de varios factores económicos que tienen que ver con el pasado reciente de la Argentina y con legislación nacional que impide la indexación de los contratos con lo cual en un contexto de alta inflación como el que sostiene aun nuestro país, hacía imposible la posibilidad de una política de créditos hipotecarios con cuotas pagables para los segmentos medios de nuestra población debido a los altos intereses.

Por esto la Cámara Argentina de la Construcción propuso en el año 2010  el Plan de Acceso Integral a la Vivienda que hemos impulsado  desde ese año  de manera constante y  que dió origen a este nuevo modelo.

Básicamente lo que se hizo fue crear una unidad de cuenta denominada UVA que varía con el Coeficiente de Estabilización de Referencia – CER que no es otra cosa que una medición de la inflación. Las entidades financieras reciben depósitos en UVA y otorgan los créditos en la misma unidad a una tasa de interés que varía entre un 3,5 y un 7% en un plazo de hasta 30 años lo que genera la posibilidad de acceso a una propiedad en montos de cuotas similares a lo que cuesta un alquiler.

En la Argentina la población de los quintiles de ingresos mas bajos tardaba en promedio 60 años en llegar a obtener su vivienda propia.

La opción disponible para los sectores de ingresos bajos y medios-bajos era la vivienda construida por el estado con fondos del presupuesto nacional que no llegaban a las 60.000 viviendas anuales con muchas problemáticas en la política de construcción de las mismas.

La clase media, al no contar con opciones de créditos perforó el techo de la vivienda social y fue tras ella ya que era su única alternativa de acceso a una vivienda digna.

Los desarrolladores privados se enfocaron en el nicho de los inversionistas del segmento medio-alto y alto que fueron atesorando bienes bajo las figuras de los fideicomisos inmobiliarios que han apuntalado el movimiento de la construcción de viviendas del sector privado en los últimos 15 años.

Actualmente con  el nuevo modelo podemos decir que existen opciones para todo el área de la pirámide social con Programas Público-Privados APP de diferentes características con créditos hipotecarios a 30 años y subsidios variables en función de la realidad de cada grupo familiar.

Para el segmento más bajo tenemos los planes sociales cuya oferta genera el estado con recursos presupuestarios.

A partir de ello se empiezan a generar opciones con el ProCreAr, Programa de Crédito Argentino, con créditos muy blandos para compra o construcción de viviendas y por sobre este las líneas de acción Público Privadas con Programas como el de Entidades Intermedias a través de los sindicatos o Conjuntos Urbanos Integrados los cuales generan un mix de viviendas sociales y viviendas de mayor nivel de terminación destinadas a familias con mejores ingresos.

La demanda de viviendas en función del enorme déficit habitacional de la Argentina y las nuevas políticas de créditos hipotecarios hace que la generación de oferta en la que estamos trabajando actualmente sea una necesidad imperiosa a fin de que los efectos de la burbuja inmobiliaria que se genera no alcance niveles significativos.

El efecto de este nuevo modelo debe ser el brindar un abanico de ofertas que adicionalmente a la solución habitacional generen para el país y el sector un gran movimiento económico y de generación de empleo, como también un fuerte impacto a la pobreza debido a la indudable característica de la vivienda como ordenador social.

Hacia este objetivo estamos trabajando cada día en conjunto con el gobierno nacional, las entidades financieras y los trabajadores generando consensos y mejores escenarios futuros para el desarrollo de nuestra actividad.

Por Ivan Szczech.  2º Vice- Presidente Federación Interamericana de la Construcción – Presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara Argentina de la Construcción.

El Ecuador, situación del país, visita del Presidente de FIIC.

18 de julio 2017. Por Ing. Ricardo Platt, Presidente de FIIC

EL Entorno

Como parte de las actividades de la Presidencia FIIC realicé vista a Guayaquil, Ecuador del 7 al 10 de julio 2017. Allí se encuentra la sede de la Federación Ecuatoriana de Cámaras de la Construcción, integrante de la FIIC, así como la Cámara de la Construcción de Guayaquil, ambas presididas por el Ing. Enrique Pita y un activo Directorio de empresarios del sector.

Es importante destacar que el 24 de mayo de 2017 asumió la Presidencia de la República un nuevo gobierno encabezado por Lenín Moreno, quien tras reñida contienda electoral triunfó en segunda vuelta con escaso margen de 2.3%, poniendo fin a un período de 10 años de gobierno encabezado por Rafael Correa, muy alineado con el régimen de Venezuela. El expresidente Correa se retiró del país durante los días de mi visita, en medio de polémicas y diversas posiciones políticas conflictivas.

Aunque Lenín Moreno fue Vicepresidente con Rafael Correa, quien mantuvo una posición antagónica y de muy escasa o negativa comunicación con el sector privado (construcción incluida), el Presidente Moreno y su gabinete han iniciado gestión mostrando una apertura al diálogo e interés de trabajar con diversos sectores de la población, incluyendo el empresarial y la construcción, que abre nuevas posibilidades a la búsqueda conjunta de  mejora en la calidad de vida de la población, que se ha visto afectada por contracción económica en años recientes. Es una oportunidad que no se debe dejar pasar. Dejó de presentarse la situación confrontacional al sector privado, que claramente viví en vista similar hace dos años.

La Visita

El objetivo de la visita -igual que a la realizado a Lima, Perú y su Cámar Peruana de la Construcción inmediatamente antes- fue:

  • Conocer con más detalles la situación del país y su sector construcción.
  • Profundizar la relación  de esas organizaciones con la FIIC.
  • Aportar en lo posible nuestra experiencia con las sugerencias o información que consideramos puedan serles de utilidad a la luz de lo que para otras cámaras, países o circunstancias han mostrado ser las mejores prácticas, así como aprender de los errores cometidos.
  • Dialogar con sus autoridades gubernamentales y medios de comunicación, en la línea del punto anterior.
  • Estimular su continuada participación en nuestra Federación.

Es decir, ver cómo podemos apoyarles más a ellos y su país y también cómo pueden ellos participar más en FIIC. Entre la actividades, destaco brevemente las siguientes.

Reunión con el  Ministro de Transportes y Obras Públicas

Acompañado de los ing Enrique Pita y su Vicepresidente, Carlos Repetto, visitamos a Paúl Granda, nuevo Ministro de Obras Públicas. De trato directo, positivo y mutuo interés, mostró gran apertura. Tratamos temas que incluyeron legislaciones relacionadas a obra pública, financiamiento de banca multilateral, Asociaciones Público Privadas, transparencia y anticorrupción, buenas prácticas exitosas en otros países, etc. Un diálogo franco, tras el que nos propuso la posibilidad de un convenio de colaboración con FIIC para aportar ideas y experiencias en ese sentido, a lo que nos mostramos totalmente dispuestos y confirmamos posteriormente por escrito.

Reunión con el Alcalde de Guayaquil

clone tag: -1977945383266964299

Acompañado de las mismas personas y con la misma agenda de temas, realizamos reunión con Jaime Nebot, experimentado Alcalde de Guayaquil. Don Jaime es un reconocido y excelente líder que ha sabido conducir a Guayaquil con éxito desde hace tiempo, siempre abierto al diálogo con todos los sectores, lo que incluso le valió cierto enfrentamiento con el expresidente Correa. Sigue transformando de manera constante  y creativa su ciudad, con ideas que van avanzando sobre sus éxitos. Invariablemente realiza reunión semanal de seguimiento de obras, destrabando problemas y exigiendo resultados. Vemos ahora una relación muy mejorada con la Presidencia nacional, que seguramente sabrá aprovechar para beneficio de la ciudad y reforzamos con él los lazos de cooperación a los que siempre ha estado abierto y dispuesto.

Reuniones con Empresarios del Ecuador

Tuvimos además reuniones de diálogo en las líneas ya descritas con empresarios de diversos sectores y mayormente de la Cámara y Federación que nos recibieron, su Directorio, etc. Un diálogo positivo y mutuamente enriquecedor en el que destacamos oportunidades concretas derivadas de la coyuntura política descrita.

Entrevistas con Medios de Comunicación

Realizamos además diversas entrevistas con medios de comunicación, destacando aquí una realizada para la Televisión, sobre el tema Odebrecht, se puede ver en https://goo.gl/8hkTKX  y transcribo a continuación una publicada en prensa, razonable resumen de algunos temas:

El presidente de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción, sin negar las estadísticas de recesión del sector en el país (ECUADOR), aportó una visión optimista y precisó que en Brasil o Venezuela el parón de obras es mayor.

– La construcción acumula trimestres con agigantadas tasas de decrecimiento. ¿Estamos peor que en la región?

– No. Brasil está peor. La trama de Odebrecht no es nueva, se arrastra desde hace más de un año y medio. La situación de incertidumbre paralizó el país meses antes de salir Dilma (Rousseff, la presidenta). Venezuela también tiene peores condiciones, etc..

 Pero las cifras de Ecuador son muy negativas…

– Sí, pero el ambiente ha cambiado. Creo que, en realidad, hay una buena coyuntura en Ecuador con el nuevo Gobierno. Ya no hay un clima confrontacional como cuando vine hace dos años. Entonces no había apertura. Ahora, al país le conviene ayudar al nuevo régimen. No hay que creer a ciegas, pero tampoco desconfianza de entrada. Hay que tener un optimismo cauteloso. Me he reunido con el ministro (Paúl Granda, de Transporte y Obras Públicas) y he visto interés en escuchar. Si hay confianza y ganas de trabajar conjuntamente, sí hay opciones.

 ¿Qué consejos le ha dado?

– Que la corrupción se combate con transparencia y eso, en construcción, se traduce en que hay maneras para parametrizar las obras. Es decir, hay medidas para saber cuánto debe costar cada cosa y así ver si se utilizan bien los recursos. Pero hay que visibilizar la información.

 ¿Y para dinamizar el sector?

– Se debe entender que las alianzas público-privadas no solo son una fuente de dinero, sino que proporcionan una eficiencia tecnológica que solo tiene el sector privado. Y eso es necesario para las obras y para su mantenimiento. Las APP ayudan, pero no son la panacea a la falta de dinero. Es como acudir a los multilaterales (en busca de financiamiento), son una buena opción pero tampoco es la única. Sí dan ventaja porque imponen reglas incómodas sobre transparencia y número y eso garantiza el juego limpio.

 Los representantes en Ecuador están esperanzados en recuperar el ritmo con el plan de vivienda del Gobierno…

– Puede ser un impulso, pero no hay que olvidar que lo difícil no es construir viviendas, sino construir ciudad. Eso incluye servicios, transporte… es decir, un andamiaje para la convivencia. No solo casas. Y el verdadero problema es la capacidad de pago de quien va a comprar. ¿Construir? Para qué si no se puede vender…

– Eso también podría incentivarse con ayudas, ¿no?

– Puede haber créditos o más subsidios o menores tasas de interés. Pero, al final, hay una persona que paga la casa y si esa persona no tiene ingresos, no importa la ayuda que se le preste para que acceda a la vivienda. Hay que generar capacidad de pago en la gente. Sin ello, los programas son ilusorios. Tiene que haber estímulos, pero no hay una varita mágica

Conclusión

Ecuador tiene la oportunidad de mejorar su poco satisfactorio desempeño económico reciente. Estaremos tratando de apoyarles en todo lo posible. Agradezco cumplidamente las atenciones y amistad de muchos empresarios del sector, destacando a Enrique Pita, Carlos Repetto, Otton Wong, dado no es posible hacerles justicia a cada uno de muchos por sus atenciones y aprecio mostrado.

18 de julio 2017. Por Ing. Ricardo Platt, Presidente de FIIC

La productividad de la construcción en Uruguay

17 de julio del 2017. Por Sr. José Ignacio Otegui, Presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay.

En línea con el interés del sector empresarial en la productividad y eficiencia de la industria de la construcción, el Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (CEEIC) en Uruguay elaboró un documento de trabajo con el objetivo de estudiar la productividad en la industria uruguaya de la construcción. El CEEIC analizó la productividad de la industria de la construcción estimando, por un lado, desde el punto de vista macroeconómico, la  productividad aparente de la mano de obra (medida como el cociente entre estimaciones del producto total de la industria y del número de horas totales trabajadas en el sector) y por otro lado, desde el punto de vista microeconómico, midiendo la productividad en la Construcción de Viviendas (a través de la evolución de la cantidad de jornales necesarios para construir un metro cuadrado de obra nueva).

Si bien podrían existir algunas limitaciones en estas estimaciones por la calidad y detalle de las estadísticas sectoriales, estos indicadores son de utilidad para aproximar la relación entre los recursos utilizados en los procesos productivos y el producto obtenido en el sector, incorporando en ambos insumos empleados para el cálculo del indicador a las actividades formales e informales que engloba la industria de la construcción, y para tener una medida de la evolución de la productividad del trabajo en obras de vivienda.

¿Qué reflejan los indicadores de productividad calculados por el CEEIC?

De acuerdo al estudio del CEEIC, el análisis de las obras relevadas con el fin de alcanzar una medida de productividad del trabajo en obras de vivienda, con una determinada tipología, indica que la productividad de la mano de obra en la construcción de viviendas habría caído en torno al 20% en los últimos 5 años con respecto al período 1995-2010, pese a la incorporación de cambios en los procesos productivos y de diversas tecnologías.

En tanto, los resultados de la estimación del CEEIC de la productividad aparente de la industria uruguaya de la construcción están alineados con los resultados del estudio de la productividad de la mano de obra en la construcción de viviendas. En concreto: la productividad aparente de la construcción habría caído desde fines del 90 hasta 2002, año en que se desencadenó una crisis económica en nuestro país.

En relación con lo anterior, si bien la caída en la productividad fue un fenómeno de carácter generalizado, en el caso de la Construcción la baja se dio en mayor escala que en otros sectores de actividad.

Tras la crisis económica del 2002, el indicador percibió una mejora a raíz de la reactivación de la economía. De todas maneras, hay que destacar que el cálculo del CEEIC indica que en la década que va desde 2005 a 2015, la productividad aparente de la construcción se mantuvo relativamente estable, en niveles significativamente inferiores a los de la década del 90.

Este comportamiento no fue parte de una tendencia generalizada dado que la productividad aparente de la economía uruguaya calculada también por el CEEIC habría crecido en forma sostenida en ese mismo período. En resumen:en los últimos 20 años (variación “punta a punta”), la productividad aparente de la mano de obra en la industria de la construcción uruguaya cayó 10% de acuerdo al estudio del CEEIC, mientras que la del total de la economía creció 45%.

Si bien en el cálculo del indicador se considera sólo el factor productivo trabajo, en la interpretación debería tomarse en cuenta que los cambios observados podrían atribuirse no sólo a variaciones en la mano de obra, sino que puede verse alterado por guarismos en otros factores productivos como la inversión en capital físico, la gestión, ya que éstos están contemplados en el producto (output) que se genera con la actividad del sector.

Al poner el foco en la inversión en capital, uno de los factores que podrían explicar la evolución de la productividad aparente, de acuerdo a información publicada por el Banco Central del Uruguay, en el período entre 2005-2016 se observó un incremento gradual, aunque no muy significativo, en la relación entre inversión en capital fijo en el sector y el PIB Nacional.

Mientras que en 2005 la inversión en construcción representaba un 9,7% del PIB, en el 2016 representó un 12,4%.

En montos, de los 9.900 millones de dólares que se invirtieron en capital fijo en la economía el año pasado, 6.500 correspondieron al sector construcción.

En el período en que la productividad aparente de la construcción se habría mantenido estable (2005-2015), la inversión en capital fijo del sector (tanto desde el sector público como desde el sector privado) habría sido, en promedio, 1,5 veces el Producto Bruto de la Construcción. Esto es, se habría invertido más de lo que el sector generó como producto (output). A su vez es pertinente señalar que, si bien la inversión en construcción se registra tanto desde el sector público como desde el privado, en este último, los montos de inversión han sido históricamente superiores.

Como complemento a estos datos sobre la inversión, según el CEEIC, las importaciones de bienes de capital de la Industria de la Construcción mostraron un importante dinamismo en los 10 años entre 2003 y 2013, lo que constituye otro argumento para demostrar que la industria de la construcción acompañó el crecimiento registrado en las inversiones de la economía y aumentó en forma considerable su inversión en capital en el período 2005-2016. En efecto, podría descartarse la idea de que la inversión en capital habría sido un factor determinante del deterioro de la productividad aparente en la industria de la construcción.

¿Hacia dónde deberíamos ir?

Un indicador de productividad aparente como el que se presentó para la industria de la construcción, no sólo es de utilidad para medir la relación entre los recursos utilizados y el producto. Su análisis en profundidad, debería permitir extraer conclusiones acerca de la eficiencia productiva del sector e incluso encontrar aspectos sobre los que se debería hacer  hincapié en el afán de revertir ese “estancamiento de productividad” que se viene presentando desde hace una década aproximadamente, teniendo en cuenta las limitaciones que puede tener el indicador.

En este sentido y considerando que una de los factores determinantes de la productividad es la gestión, es que la Cámara de la Construcción del Uruguay se encuentra trabajando en la presentación, promoción e implementación de la herramienta BIM (Building Information Modeling). ¿Por qué? Porque se trata de una metodología pensada para implementarse, entre otras actividades, en la construcción, ya que se utilizan modelos BIM en las distintas etapas del ciclo de vida de un proyecto (diseño, construcción, operación y mantenimiento).  A su vez, se trabaja en su difusión e incorporación de la herramienta porque las ventajas del uso de BIM indican que su correcta implementación implica, entre otras: menores costos, mitigación de riesgos operacionales, mayor precisión, mayor calidad, mayor predictibilidad y control de plazos, mejor seguimiento de las distintas etapas del proyecto, disminución del margen de error, reducción de conflictos de construcción. En efecto, la adopción de BIM tiende a contribuir a la mejora de la eficiencia y con eso a la mejora de la productividad, buscando “cuidar” la rentabilidad del sector privado o incluso mejorando los márgenes de ganancia de las empresas.

 Capacitación promovida por la Cámara de la Construcción del Uruguay

Dado que se considera a BIM como una potencial vía de incremento de la productividad del sector, la Cámara de la Construcción del Uruguay ha organizado el Primer Encuentro Nacional BIM ( en conjunto con la Corporación Nacional para el Desarrollo) el pasado 18 de mayo de 2017 con el fin de presentar esta herramienta y metodología de trabajo y comenzar un proceso de concientización sobre la importancia de BIM, no sólo a los asociados de la Cámara sino que a todos los potenciales actores interesados en la temática y vinculados al sector. Los resultados fueron muy positivos ya que asistieron cerca de 400 personas, contamos con expositores locales e internacionales, contamos con la participación tanto del sector público como desde el sector privado y también con representantes de la academia. Las repercusiones fueron mejores de las esperadas, de hecho, aumentó el interés por las capacitaciones, promovidas por la Cámara, lo que es clave cuando se busca introducir una nueva metodología de trabajo.

17 de julio del 2017. Por Sr. José Ignacio Otegui, Presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay.